jueves, 19 de febrero de 2009

Salir de la Melancolía

Hoy después de mucho tiempo me pregunté cosas acerca del amor, y es que cuántas formas puede tomar éste; ¿qué pasa cuando el amor se transforma en una obsesión, en una necesidad enfermiza, cuando nos pone vendas tales que nos permiten ver las cosas tal cual pero sin embargo no somos capaces de ponerle un punto final por miedo a no ver más a la persona que supuestamente se “ama”?.
No creo haber amado más de una vez, con tanta pasión y decisión como lo hice, creo que nunca antes lo había hecho, y de verdad es un sentimiento que te envuelve en una realidad diferente, es una burbuja que mientras es fuerte se convierte en impenetrable y sublime, pero cuando las cosas se complican es cuando esta burbuja se comienza a agujerear y se vuelve frágil, angustiante y toma mil direcciones, es susceptible a las caricias y palabras ajenas, estás atento a la realidad y a lo que puede venir, te transformas en un tipo que busca encontrarse, que busca lo que se perdió en los semáforos, y puedes encontrarlo de mil formas, con amigos, mujeres, trago, en fin.
Hay amores en donde todo está permitido, pero en realidad ¿eso es amor? No lo sé, el amor es tan relativo como la belleza, hay miles de formas de amar, pero todas llevan a un mismo destino, la felicidad; mas qué pasa cuando ésta se convierte en paranoia, en obsesión, y esta burbuja cambia sus curvas por aristas y su transparencia se vuelven barrotes de hierro. No hay salida, no hay vuelta atrás.
Lo más difícil de enamorarse es aceptar que se acabó todo, algunos tienen el don de asumirlo de manera muy rápida e incluso como si mucho no les afectara, otros pueden vivir con esa angustia por siempre, y de una u otra forma creo es necesario no estar solo, un apoyo importante son siempre los amigos (para mí punto importantísimo, comienzo y fin de todo). Y ¿qué si te encierras en la soledad, si lo único que tenías esa era persona q decía te amaba, y que nunca dio un poquito de lo que esperabas, qué si te alejo de todas las personas que te querían y que querían ayudarte?, ¿Dónde más vas a ir?
A veces damos demasiado y no nos importan si lo que recibimos es suficiente, no nos interesa en verdad, bueno a mí me paso algunas vez, no tuve frenos en dar; en fin el caso es otro, volviendo a mis cuestionamientos ¿cuándo se transforma el amor en algo que es difícil de llevar?, ¿cuándo se acaba la magia, cuándo el corazón deja de acelerarse al ver a tu otra mitad?, ¿por qué algo que te llena de pronto no satisface más tus emociones, tu alma, tu cuerpo?. Es algo que siempre me pregunto, y es ese seguramente mi miedo a volver a sentir este sentimiento, pero cuando ya no hay más camino que recorrer y pierdes tu brújula ¿qué hacer?, salir corriendo y huir, quedarte y luchar sin armas contra un ejército, volar y ver tu vida desde arriba a veces suele ser una pena placentera, masoquista, aberrante y hasta surrealista.
Quisiera tener el don de hacer ver a las personas que el amor es una etapa en la vida, un acontecimiento más que cuando se termina lo recuerdas con una emoción delirante y cierta melancolía, quisiera poder abrir los ojos de los que sufren de amor y ponerles el freno a su penuria, quisiera que no pasen por lo que muchos hemos pasado, y aunque le contemos que todo se supera y que no hay que mirar atrás mientras el miedo al pasado aún esté latente y a pesar de todo eso no nos la creemos ni nosotros mismos, ¿cómo podemos ayudar?. No hay forma de salir de la melancolía eterna de sufrir de amor.
Quise encontrar respuestas cuando comencé a preguntarme todo esto pero lo único que encontré fueron más cuestionamientos, preguntas y repreguntas que no hallaban respuestas si no más y más preguntas.

martes, 17 de febrero de 2009

Encuentro con el Diablo

Estaba el Diablo sentado en una silla rodeado de su séquito de brujas, una mesa redonda, más bien grande, de madera antigua y pesada, y un olor a azufre insoportable, de porte elegante, con una confianza que le se la ganó a base de terror, y una risa torcida parecida a la de Dios.

En su elegante mesa tenía diversos potajes y de los más exquisitos que nunca jamás había visto, parecía un cuadro surrealista robado de alguna iglesia satánica entre Mandrágoras y Salem, un asiento vacío hacía presagiar que los invitados no estaban completos y que el aquelarre esperaba esta vez una visita diferente.

Al fondo del pasillo que da a la entrada al comedor de Don Diablo, se encuentra un tipo común y silvestre, flaco, un poco temeroso, algo tímido, con el pelo hasta los hombros, que se comía los dedos de tanta angustia (y creo no es para menos, ¿quién antes ha podido sentarse a cenar con el mismísimo Diablo?).

Todo estaba bien alumbrado, es decir no había ni un rincón si un mínimo de luz, y aunque dicen el infierno arde por las llamas donde cumplen su condena las almas pecadoras, hoy creo que las llamas se agotaron pues hacía un frío que penetraba en los huesos. Unos pasos más allá se veía una suerte de museo de arte satánico, donde sobresalía La Hidra, con sus innumerables cabezas, del otro lado imponente su hermana Quimera, de pronto algo llamó mi atención era una cosa rara, bueno en verdad todo era raro, pero este tenia forma de perro, tal vez es la mascota pensé pero no, era el hermano de estas dos anteriores, Cancerbero, que parecía haber escapado de alguno de estos cuadros y vigilar sigilosamente mis movimientos, seguí caminando viendo cuadro por cuadro en un pasillo inmenso que parecía nunca acabar, cada pintura era tan real que parecía en cualquier momento iban a salir y seguirme como aquel híbrido que me miraba con ojos de perro en cada una de sus cabezas y que meneaba eufóricamente su cola de serpiente, más allá Centauros, Gorgonas, el indeseable y poco agraciado Caronte, todo parecía un cuento de la Grecia antigua, hasta el momento, sólo hasta el momento.

Cancerbero paró y dejó de menear la cola, y desapareció entre aullidos en canon con un eco sumamente hipnotizante, habían pinturas raras, de personajes que nunca antes había visto, en realidad nunca había visto algo parecido a esto, y no sé si sentirme afortunado pero espero salir satisfecho después de mi entrevista con el Diablo.

Bienvenido a la casa de la sabiduría, escuché con una voz de paridad que venía de todos lados y de ninguno a la vez, con un eco interminable e insoportable, la piel se me puso de gallina y no pude más con mis miedos, los personajes de aquellas pinturas ahora dejaban su porte formal y serio para mostrarme una sonrisa maquiavélica, Dios mío ayúdame pensé, y recordé rápidamente que esto no es dominio de Dios y que la casa de la sabiduría estaba tan lejos de Dios como yo en toda mi vida.

Nuevamente mi mirada se distrajo esta vez en la inigualable belleza de Lilith y a sus lados como guardianes inmóviles un par de Djinns, me quedé observando el agradable rostro de Lilith; con una tentación como aquella es obvio que Dios inventará el infierno, pensé.

Seguí adelante y vi muchas personas "normales" hombres y mujeres, casi 50 metros del pasillo tenían retratos de éstos asumo que eran Íncubos y Súcubos, todos personas bien parecidas de gran belleza y que de alguna forma habían trascendido en la historia de su lugar.

Joan Wytte, Elisabeth Sawyer, Carro Pentreath, Marie Laveau, Señora Alicia Kyteler, Margaret Jones, Juana de Arco, la Vieja Dorothy Clutterbuck, la Bruja de María Carmoney, Caroline de Brunswick, Anne Boleyn, Madre Shipton, Joan de Navarre, son algunas de las brujas que decoraban el lugar supongo que alguna encontraré en mi conversación con el Diablo.

Por fin se termino este túnel gráfico demoníaco, y ahora todas las pinturas volvieron a su estado natural de seriedad y porte elegante, una puerta grande tan grande como y brillante como el sol a cada lado se paraba un Lore con aquel aspecto desagradable y hasta repugnante. Uno de ellos se dirigió adentro y anunció mi llegada, luego de unos eternos y agotables segundos se abrieron de par en par las puertas del infierno.

Muchos candelabros alumbraban el frío comedor gigante, dos ojos de Neón penetraban mi alma, lo sentí así; cada palabra exhalaba un olor muy agradable, cabellos como el oro mismo, que apuesto mi alma al Diablo que brillarían aún en la más inmensa oscuridad, una sonrisa de galán de cine, un porte como ninguno, tenía un par de alas pegadas al cuerpo blancas como la leche, de verdad belleza inigualable, nunca había visto ser tan perfecto.

A su costado como un Harem de brujas dispuestas a satisfacer todas sus necesidades.

Siéntate, escuché salir de su boca de fuego y frialdad, espero confíes en mí y podamos tener una charla por lo menos cordial.

No te preocupes no soy católico y muchas veces cuestiono las decisiones que Dios toma.

Entonces esto sí promete ser agradable, sonrió con malicia.



Satán, Belcebú, Lucifer, cuál te gusta más?

En verdad el nombre es relativo, muchas veces no se recuerda el nombre sino la obra, la memoria humana es muy frágil más que un cristal diría yo no me molesto si me llamas Jesús, también soy hijo de Dios y de alguna manera estoy sacrificándome por la humanidad.



¿Alguna vez albergaste amor en tu corazón?

Amor, es una palabra que se ha prostituido en la Tierra, todos dicen amar o haber amado sin siquiera saber que significa o cuanto puede cambiar vuestras vidas. Si alguna vez amé, puedo asegurarte que aún lo hago, odio con todo el amor del universo a mi padre, al que me creo y al que me dio la oportunidad de ser como soy y que no me dio una oportunidad para demostrar que estaba en lo correcto y que hasta él a veces se equivoca también.



¿Y acaso cambiarías lo que eres para ser lo que tu padre quiso que seas?

Si nos regalan el libre albedrío es para hacer las cosas que queremos sin tener que rendirle cuentas a nadie, yo tengo una idea de humanidad viviendo en paz pero disfrutando de ese libre albedrío que se nos fue dado, no me arrepiento de ser lo que soy, ni de hacer lo que hago, soy este montón de miedos ajenos regalados por una fama que no busqué, que se encargaron de cargármela en las espaldas, mira que la mentira no solo habita aquí si no más allá de las nubes.



¿Quieres decir que Dios también miente?

Quiero decir que todo lo que se ha dicho es por que no conviene que el creador sea el malo de la película, siempre tiene que haber un Satanás a quien culpar un tipo que por querer no ser mediocre y buscar la perfección amenazó tal vez y sin querer los intereses de quien lo creó, nadie es perfecto, la perfección no existe es solo un pretexto que nació el día que me echaron de la diestra, el día que los ángeles bailaron las danzas prohibidas, el día en que se embriagaron con las lágrimas de mi desdicha, cuando comieron la hiel de mi venganza. Ese día descansó Dios.

¿Entonces él no sabía lo que se había hecho ese día después de que te largaron?
Es difícil decir que él no sabía, él se entera de todo, pero perdona a quien no debe hacerlo, a mí nunca me perdonó, y pensar que sólo quería alcanzar la perfección, pero ahí ves que la soberbia no es exclusiva del ser humano, todo se hereda, todo.

¿Tú, lo perdonaste ya?
Sí, pero no puedo olvidar, aún sigue latente el día que todos me señalaban y se reían cuando me expulsaron, esas imágenes estarán conmigo por toda la eternidad, no morirán ni las dejaré morir,
soy rencoroso digamos, orgulloso, y lo que hicieron fue herirme en lo que más duele, eso no se olvida, o al menos yo no lo hago.
Aquel día morí en vida, me mataron las personas que creía me querían, mi padre fue el primero en clavarme el puñal en la espalda, luego los demás abrieron muchas heridas y sus dedos jugaban entre las yagas metiéndolos y sacándolos para no olvidar el dolor que sentí, el dolor que me mató.

En ese momento no vi odio en su rostro, sus ojos de neón se apagaban, su voz de paridad de pronto tomaba ciertos matices, sus alas grandes y blancas se abrieron de par en par como si fuera a volar, las brujas desconcertadas me empujaban hacía la salida, Cancerbero ya no emitía sus aullidos en canon, más bien se refugiaba asustadizo debajo de la mesa, todo el infierno era un verdadero caos, los cuadros no reían con confianza, ni tenían porte de elegancia, había miedo en sus miradas, la casa de la sabiduría se convirtió en la casa de la angustia, mi encuentro con el Diablo había terminado de manera abrupta con una suerte de tristeza y melancolía, con odios y heridas que no van a cerrar jamás, con verdades por descubrir, con preguntas que realiizar a Dios, con mentiras que cuentan una verdad o con verdades que cuentan mentiras, ahora quién tiene la verdad, a quién creer, el Diablo es quien dice ser, Dios es el ser bondadoso que todos creemos?, ¿qué pasaría si nos dijeran que Dios ha muerto o que nunca existió?
Lucifer, Satanás, Belcebú o como quieran llamarlo me pareció un buen tipo, sus sirvientes y la gente que vive ahí no se ve acongojada, ni llena de odios, son tan iguales como nosotros, sólo que el concepto de belleza es muy distinto al que tenemos aquí arriba, quien sabe más allá de las nubes la belleza quizás sea igual o mejor o peor, no lo sabemos, es relativo.
Pero debajo de esas mil cabezas de la Hidra, o de ese Cancerbero con tres cabezas y cola de serpiente, o de los Lores o Djinns o todos esos demonios que habitan ahí abajo, quien sabe debajo de todo eso hay seres bondadosos, fieles, que se preocupan por quien les de de comer.
Mi encuentro con el Diablo puedo decir fue más que agradable, vi el lado humano del Diablo, me conmovió, pero no le terminé de creer, necesito escuchar a la otra parte para que se defienda y sacar mis conclusiones.







jueves, 5 de febrero de 2009

Vida

No hay paz en almas que no descansan en corazones desconsolados, agotados de dar sin recibir, de rebotar en las paredes, en inconscientes lúcidos. ¿Por qué es tan difícil ser feliz?, alguien alguna vez me lo preguntó y pensé que el ser feliz era sólo una cuestión de actitud, un estado de ánimo momentáneo, que variaba según las situaciones cotidianas, una llamada telefónica nos podría llevar al cielo o enterrarnos en el inframundo, unos ojos grandes y negros no bastarían para saciar la sed, una eterna soledad quizás traería consigo la depresión más grande del mundo.
El bien y el mal siempre van de la mano, o mejor dicho, siempre nos agarran las manos, nos jalan hacia donde ellas quieren, nos utilizan como títeres de circo, usamos caretas de sonrisas para ocultar las lágrimas de payasos que recorren nuestros rostros, nuestra aparente locura nos desplaza en los momentos de claridad para hundirnos cada vez más, y cuando tocamos fondo a veces nos gusta, y queremos que haya más, e inventamos que no hay fin (el masoquismo a veces se convierte en una pena placentera), sin más rumbo buscamos una salida, un escape, algo que nos haga reaccionar, salir de la melancolía, vivir como cuando éramos niños, jugar sin tiempos ni espacios, divertirnos y esperar el mañana para continuar la diversión, que buenos eran esos tiempos, lamentablemente mientras más crecemos más retrocedemos y nos vamos contaminando de un mundo lleno de basura, de hipocrecía, de fantasmas que nos quitan el sueño, de hadas que desaparecen sin haber contado su historia. La vida es una moneda como dice la canción, tienes dos opciones y aunque sabes que existe el borde ésta nunca se detiene ahí, algunos optan por vivir haciendo lo que les desagrada o simplemente sin luchar, otros viven el momento pensando en que mañana va a ser mejor y que sí hay que luchar pero siempre bajan la mirada, los héroes terminaron con "El Che" escuché decir alguna vez a una amiga argentina, pero creo que héroe no es el que sale a defender a todo un pueblo, creo que héroe es el que lucha día a día por lo que quiere, por las cosas que ocupan su mente, el que a pesar de que sabe el final no va a ser feliz lo hace sin temor a nada ni a nadie, no es necesario trascender a nivel mundial para serlo, no; simplemente es trascender quedar en la memoria de algunos que capaz recuerden lo que hiciste como un acto gracioso o estúpido pero sin embargo por esa estupidez esos débiles mentales ahora comen y son "felices", sin embargo los otros si recordarán y agradecerán lo que se hizo y en cada bocado de comida el rostro de quien los defendió seguira presente.
¿Cuánta soledad puede albergar un ser humano en su cuerpo, en su corazón, en su alma?, ¿por qué algunos buscamos esa soledad y simulamos estar bien con ella?, hoy pienso que no tengo nada que envidiar a los payasos y toda esa pintura llena de felicidad en sus caras ocultando penas para hacer sentir bien a los demás que a veces sin merecerlo se ríen de lo que ven, que fácil puede ser ocultar los sentimientos y reír con ellos como si nada pasara como si nada nos tocara, la verdad algunos podríamos ser buenos actores, de hecho ganaríamos más de un Oscar, que divertido premio al mejor actor dramático que actuó su vida misma, que situación más cómica, que comedia mas patética, ser el protagonista de una historia sin fiinal feliz, sin un final definido lleno de indecisiones, de claroscuros, de luces al fondo del túnel, de logros sin valor alguno, de valores caducados.
Los ojos me pesan quisiera poder descansar, quisiera no perder más tiempo, pero no puedo, los fantasmas no me dejan dormir, y hasta los vampiros nos cansamos de vivir.

miércoles, 21 de enero de 2009

Benditos

Benditos los que miran el día que vendrá,
los que afanan a la verdad su mentira,
los que ríen cuando tienen ganas de hacerlo
y los que lloran las cosas que perdieron.

Benditos los perros con hogar,
las casas en donde la abundancia es innecesaria,
los buenos cigarros y el buen wiskhy,
los que luchan por su ideal.

Bendita la luz de la luna en el infinito oscuro
de una playa desierta con su espejo de sal reflejándola,
los días grises de nuestro húmedo invierno,
las garúas de Julio y los cafés a las 22.

Bendito el que hace todo por que le da la gana,
los Jeans rotos y viejos,
los zapatos de goma y los pazadores desatados,
las historias de mi abuelo que nuca más las contó.

Benditos los viajes en Bus, los mochileros desgreñados,
los mendigos que no estiran la mano para poder comer,
los abrazos sinceros, los besos con y sin amor,
los amigos con derecho y los amantes valientes.

Bendito el Rock and Roll,
los buenos libros, el café expreso,
los días de setiembre, las cuentas en el Z
después de una interminable y agradable tertulia.

Bendito García que me prendió el foco
que influenció con sus letras gran parte de mí.
Benditos los vinilos y las máquinas de escribir
que me transportan a otro mundo.

Bendita la yerba mate,
el agua helada, la coca cola con hielo,
el jugo de naranja, el olor de la tierra mojada,
el sonido del mar en la noche.

Benditos los que lucharon por un mundo mejor,
los que sin fuerzas aún empuñaban su arma,
los que no dejaron de apuntar al inquisidor,
los que callaron el secreto que juraron no contar.

Benditos los indios que no se dejan fotografiar
no roban el alma dicen y capaz tengan razón,
benditos los borrachos de mediodía,
el caldo de gallina a las 7 de la mañana.

Bendito mi hijo que me robó los sentimientos más sublimes,
los desaprobados en la libreta de calificaciones,
los castigos incumplidos, los profesores exigentes,
las maestras con minifalda y blusas escotadas.

Benditos los vampiros esos que no me dejan dormir tranquilo,
los fantasmas que acompañan a la soledad,
la vejez sin temores y los perros fieles,
las enfermeras que cambian pañales a los viejos sin sueños.

Benditos los que todavía creen que los sueños se cumplen,
los optimistas que se la creen y los realistas que los aterrizan,
los videntes que no pueden ver su futuro,
los que se tropiezan por no bajar la mirada.

Benditos los que lucharon por un amor,
los que murieron abrazados,
los que caminaron sin mirar para atrás,
los que ganaron las medallas de la victoria.

Benditos los drogadictos delirantes,
los que se entregaron a sus ideas y concretaron sus sueños,
los ladrones con ética, las Magdalenas,
los Ernesto "Che" Guevara, Luther King,
John Kennedy, Teresa de Calcuta.

Benditos los brindis aunque sean sin razón,
las mujeres que despiden los barcos,
los que pueden olvidar sin rencores,
los que se pueden mirar al espejo sin nada que ocultar.

Benditos los pacientes, los que no usan relojes,
los que sólo necesitan lo poco que desean.
Bendita la casa del pobre
que te la ofrece para dormir con atenciones de millonario.

Benditos los domingos de fútbol,
los goles de campeonato, el título del 97.
Benditas las viejas costumbres que no se pierden en el tiempo,
los ojos de mi abuelo y su voz de revolución.

Bendito lo que maldigo,
las rosas rojas, los olores con recuerdo,
las pasiones prohibidas, las tentaciones, el pecado,
el pan casero, las bicicletas, las mañanas sin sol.

Benditos los niños con su alegría contagiante,
su honestidad brutal, sus cabezitas soñadoras,
sus manos pequeñas, sus preguntas indiscretas,
sus juegos inventados y los amigos imaginarios.

Bendito el tiempo transcurrido,
bendito el futuro del viejo sin pasado,
bendito el mundo en el que vivo
aun que está lleno de malditos.

Malditos

Malditos los celulares imprudentes,
los que contestan a la hora del almuerzo,
los "deje su mensaje después de la señal",
los dile que no estoy.

Malditos las colas en los bancos,
la de los jubilados
que duermen en literas de cemento al aire libre,
la de las madres esperando la remesa de Gringolandia.

Maldito sea el caviar, el "Belle Epoque Blanc",
los autos último modelo,
los Ipods, Iphone y otras estupideces de Apple,
el “No.I Imperial Majesty”, la careta de la opulencia.

Malditos los que escupen al cielo y sin que les caiga siguen de largo,
los que agachan la cabeza por miedo al despido,
los que esconden al amor importándole más el que dirán,
los que se dieron cuenta tarde y saben que ya no hay vuelta atrás.

Malditas las familias felices y los desayunos de Domingo,
los besos de mamá y papá, los abrazos de hermanos,
la preocupación de la madre en la ventana,
el desgano del padre a la hora de hablar.

Malditas las deudas que generan intereses al corazón,
los malos pagos de la gente que nunca amó;
los ateos y los cristianos,
las viejas que andan derramando parábolas y se golpean el pecho.

Malditas las que siempre tienen la razón
malditas las que nunca la tienen
las que no saben insertar el hilo en la aguja
las que nunca se cortaron con un cuchillo.

Malditas las que lloran el final de una telenovela,
los que las escribieron y actuaron, los que la realizaron.
Maldita sea la felicidad, la tristeza, la depresión,
la falta de memoria, el ego, las mentiras piadosas.

Malditos los bares que cierran a las tres,
los restaurantes donde no se fuma
la cerveza con agua de "Pier"
los taxistas que les sobra la plata.

Malditos los amores cobardes,
los que se escondieron o los escondieron,
los que no quieren legalizar el matrimonio
el maricón que oculta su homosexualidad.

Malditos los violadores, los inquisidores, los negreros,
los que nunca te miran a los ojos, los que no aprietan las manos al saludar,
los que miran los escalones al bajar, los poseros, los niños de papá,
las putas que lo hacen por amor al arte.

Maldita sea tu cara de velocidad, tus ojos, los míos
tu pasión reprimida, mi temor de soltar la cuerda.
Maldito sea el ayer, el hoy, el futuro sin ayer,
el hoy sin futuro, el futuro sin mañana.

Maldito el sol de verano al mediodía,
las gotas de sudor en la gente
el buen humor de los que quieren caer bien
el que cae bien cuando quiere ser odiado.

Maldito el humo de la marihuana que apesta a mierda,
el trago barato pero no los que lo toman,
los que se meten entre los palos para conseguir lo que quieren;
los atajos, que siempre son más largos.

Malditos los viajes en avión,
las corridas de toros, las carreras de caballos,
las procesiones, el tráfico de la Vía Expresa,
la convivencia, el matrimonio, la separación, la decepción.

Maldito el recuerdo que a veces regresa,
el rostro del amor,
las palabras que nunca dije por que ya estaba de más,
las palabras que no debí decir y que ya las había dicho.

Maldito yo que no recuerdo quien soy,
que paseo por las calles pateando sueños rotos,
que miro de reojo a cualquiera que se me acerca,
que no quiero más un amor civilizado.

martes, 6 de enero de 2009

Despertar del mambo


De mi ambigüedad salen los peores sentimientos que jamás sentí, los cabellos de mujer ahora no son más que sucias greñas, las uñas negras y la cara sucia, los ojos siguen rojos y más desorbitados que nunca, la calle es dura para todos, el invierno más frío es el que voy a vivir, sin un techo donde pueda cobijarme ni dormir tranquilamente, tendré que pelearme por un pedazo de cartón, o quizás simplemente entre los periódicos de antes despierte. Comeré lo poco que encuentre, si con suerte encuentro algo y si es que logro comerlo, si no me lo quitan los lobos como dijo alguna vez García, yo no creo que entre a un bar a beber, por que no necesito estar en esos lugares para hacerlo, pero si me caerá la cana más de una vez, ya lo han hecho y seguirán haciéndolo, digamos que tenemos simpatía.

Antes hablaban de mí hasta personas que ni sabían que existían, hoy soy un recuerdo, una leyenda asexual, un cuento al que no le escribieron fin, y que desesperado salí a buscarlo entre Wiskhies y coca, con muchos kilos de menos, con la esperanza en un cajón, los ojos hundidos, la boca reseca y ensangrentada, así soy yo ahora, como el fantasma de Canterville paso entre la gente y ellos simplemente me ignoran, soy el monstruo que se comió al ser que todos creían era el bueno, soy el villano que le quito la careta al héroe.

Eso es lo que hay dentro de mi ambigüedad, miedo, incertidumbre, inseguridad, guerras internas entre mi corazón y mi cabeza. Mis demonios se apoderaron de mi ser, mi alma dejo de serla y se convirtió en un ente pensante, mi corazón era el único que aún no había sido contaminado, pero no sé cuánto más podrá resistir, la lucha es constante y dura, muy dura, las armas que usan lo debilitan cada vez más rápido, siento como cada latido se aleja un poco más. Pero sé también que si lo dejo caer todo se habrá perdido, no habrán más esperanzas, no habrá más sonrisas a medias antes de dormir, cuando pienso que mañana me rescatarán de este infierno, cuando pienso que todavía es posible salir. Hoy no busqué comida, ni cartones, ni alcohol, hoy simplemente vi pasar mi vida desde el primer día hasta lo que soy, orgulloso inflaba este remedo de pecho cuando había hecho algo que me enorgullecía, y bajé la mirada cuando me convertí en una estatua de sal, hoy sé que no vale cuanto tengas, ni todo lo que hayas hecho, no sirve de nada toda una vida cuando ni tú mismo sabes hacia donde vas, cuando te entregas al facilismo, cuando los vicios son más fuertes que tus sueños, cuando dejaste volar al amor. Ser un vampiro no es fácil, nunca lo fue, y hoy que los fantasmas me empañan en mi carrera contra el bien y el mal, y hoy que duermo cada vez menos, y hoy que no veo más que por el ayer, hoy sé que me acostumbré....

lunes, 5 de enero de 2009

Causa y Azares


No quiero nada y no necesito nada tampoco, por que lo que quiero y necesito ya lo tengo y con eso me basta y sobra, las cosas que necesito son tan simples como ir por ellas a buscarlas y las que quiero estan donde las puedo encontrar. Conozco muchas personas pero tengo pocos amigos, pecaría de mentiroso al decir que me faltan manos para contarlos, al contrario me sobran dedos para hacerlo. El amor un día pasó por mí me tomó de la mano y me elevo hasta lo más alto en el infinito veia la cara de velocidad del amor celoso de nosotros, lo que no tengo es por que no lo necesito y lo que no quiero es simplemente por que no me hece falta. Creo que lo único q me hace falta son un tocadisco, una máquina de escribir, un habano, una bicicleta y una mesa. Lo que no quiero es un auto, las distancias, el ticket para viajar, las visas , las fronteras; me hacen daño. No necesito más que cigarros, una taza de café, agua, pastillas y a ti; una lamparita, un cuaderno viejo, un buen libro con final infeliz, eso es importante, no necesito lujos, ni Iphone, ni cámaras digitales, ni una PC para poder escribir, ni un teléfono celular, ni un despertador, no quiero humo de la ciudad, ni autos con bocinas altas. Me gustaría tener un perro a quien acariciar cuando nadie me espere, me gustaría que el verano dure un mes y que el invierno sea eterno, que las noches de lluvia mojen toda mi ropa, y que el sol salga a secar las penas de los demás, me gustaria que Dios se acuerde de los que lo necesitan y que no se ocupe de regalar más a los que lo tienen todo, que el Diablo se siente en mi mesa y con el disfrutar un buen Wisky, que el dolor y las guerras terminen de una vez y para siempre, que el hombre entienda que mientras mas se aleja del niño que fue alguna vez mas se convierte en el hombre que nunca quizo ser.
No quiero nada y no necesito nada tampoco, por que lo que quiero y necesito ya lo tengo y con eso me basta y sobra, sólo me faltan las pequeñas cosas que hacen gigantes a algunos hombres... pero sin embargo no quiero ser como ellos y es por que ellos no te tenían a ti...