Tus ojos clavados en los míos,
en tu boca un sólo nombre,
en mi respiración tu aliento de ayer en un desgastado hoy,
mi música la que te eleva hasta las nubes,
mi voz causa en ti la paz que deseas para vivir
tus guantes de seda que nunca tuviste acarician mis sentimientos.
No miro más para atrás pero sé que si pudiera volver
las cosas no hubiesen pasado como fue,
mis manos no hacen mas que tocar tu nombre,
mi risa es la tuya cuando me haces reír,
tus lágrimas penetran mi corazón dejando de latir,
mis pensamientos son los de un sueño contigo
mi garganta seca de tanto fumar con agonía grita regresa.
No miro más para atrás pero sé que si pudiera volver
las cosas no hubiesen pasado como fue,
tus pupilas tan cercanas como Marte me miran desde lejos,
con la misma melancolía de antes,
tu piel tan suave me invita a las caricias soñadas
tu cama inmóvil deseosa de movimientos de amar,
tu silencio tenebroso es extrañamente entrañable.
No miro más para atrás pero sé que si pudiera volver
las cosas no hubiesen pasado como fue,
¿y si las cosas de atrás no hubiesen pasado como fue?
¿y si el atrás es igual al hoy pero peor al como fue?
¿y si mirar atrás nos convierte en estatuas de sal?
¿y si las cosas regresan y son mejor de lo que fue?
prefiero ver adelante con algo de optimismo
y no volver atrás para no poder verte como ayer.
martes, 15 de septiembre de 2009
lunes, 14 de septiembre de 2009
Melancolía (SLT)
No hace mucho escuché un auxilio de amor, o quizás de obsesión, costumbre, miedo, piedad, tristeza, melancolía, soledad, no lo sé, pero era un llanto sincero, un pedido de ayuda que salía de las entrañas. Corriendo y como pude respondí aquella llamada, abortando compromisos pactados para poder dar la mano a una amiga de verdad, y es que si hay algo que me hace sentir bien es poder ayudar a mis amigos cuando me necesitan, ellos siempre están a la hora del bajón, y es mi única manera de demostrarles cuanto los quiero y los necesito.
El cuadro en mi cabeza era desolador, pero al llegar las cosas parecían no estar tan mal, una coraza de hierro enmascaraban lo real de la situación, aunque tus ojos no saben todavía usar esa careta con que cubres bien tus penas, el corazón latía bajito, muy despacio, casi imperceptible a los estetoscopios de los médicos de hospital, las razones obvias penas de amor, que sabían a obsesión, que sacaba las garras para aferrarse a esa costumbre que te hace tanto mal.
Necesito ayuda te escuché decir entre dientes, y me senté a escuchar una historia que se repetía cada vez que tu alma chocaba con la realidad, tratando de aliviar la pena, decidí escapar juntos. Tomamos un expreso imaginario a Anhedonia, donde no hay más penas que las que nosotros creamos, te conté la historia de mi vida que ya te la sabías al derecho y al revés, y sin embargo la escuchaste como la primera vez, borrachos de tanta oratoria decidimos no hablar más y miramos juntos la TV, regresando a la realidad de unas vidas maquilladas por las sonrisas de cordialidad, mi corazón absorbente me decía que no podía huir, la cabeza sin embargo me pedía un respiro a tantas vueltas en esta calle que transitamos tantas veces.
No hay paz en almas que no descansan, escribí alguna vez, y la verdad que tu alma no descansa nunca, soñando con un futuro que no tiene mañana, regresando al ayer como si fuese el hoy para siempre, tirando para atrás cuando las puertas de adelante están abiertas de par en par. Tu venda, esa venda que ciega tus ojos, tu corazón y tu felicidad no se atreve a salir de ahí, o quizás no la quieres sacar más, lo que vendrá es incierto, muy incierto y más si no te animas a despegar, si no abres los ojos y dejas ver el verde campo, el camino que puedes recorrer con algunas penas y muchas victorias, la cobardía no da para más, no se puede ocultar un conflicto, no se puede vivir con la incertidumbre como guía de vida, no podemos seguir en las tinieblas esperando que aquella persona traiga los candiles para tener una luz feliz apenas perceptible, cuando las luces de la felicidad que alumbrarán tu corazón son más fuertes que las del mismo sol.
No hace mucho escuché un auxilio de amor, o quizás de obsesión, costumbre, miedo, piedad, tristeza, melancolía, soledad, no lo sé, pero era un llanto sincero, un pedido de ayuda que salía de las entrañas, hoy espero que la pesadilla termine, y que las lágrimas vuelvan a salir acompañadas de una sonrisa y una buena estrella que está por venir.
El cuadro en mi cabeza era desolador, pero al llegar las cosas parecían no estar tan mal, una coraza de hierro enmascaraban lo real de la situación, aunque tus ojos no saben todavía usar esa careta con que cubres bien tus penas, el corazón latía bajito, muy despacio, casi imperceptible a los estetoscopios de los médicos de hospital, las razones obvias penas de amor, que sabían a obsesión, que sacaba las garras para aferrarse a esa costumbre que te hace tanto mal.
Necesito ayuda te escuché decir entre dientes, y me senté a escuchar una historia que se repetía cada vez que tu alma chocaba con la realidad, tratando de aliviar la pena, decidí escapar juntos. Tomamos un expreso imaginario a Anhedonia, donde no hay más penas que las que nosotros creamos, te conté la historia de mi vida que ya te la sabías al derecho y al revés, y sin embargo la escuchaste como la primera vez, borrachos de tanta oratoria decidimos no hablar más y miramos juntos la TV, regresando a la realidad de unas vidas maquilladas por las sonrisas de cordialidad, mi corazón absorbente me decía que no podía huir, la cabeza sin embargo me pedía un respiro a tantas vueltas en esta calle que transitamos tantas veces.
No hay paz en almas que no descansan, escribí alguna vez, y la verdad que tu alma no descansa nunca, soñando con un futuro que no tiene mañana, regresando al ayer como si fuese el hoy para siempre, tirando para atrás cuando las puertas de adelante están abiertas de par en par. Tu venda, esa venda que ciega tus ojos, tu corazón y tu felicidad no se atreve a salir de ahí, o quizás no la quieres sacar más, lo que vendrá es incierto, muy incierto y más si no te animas a despegar, si no abres los ojos y dejas ver el verde campo, el camino que puedes recorrer con algunas penas y muchas victorias, la cobardía no da para más, no se puede ocultar un conflicto, no se puede vivir con la incertidumbre como guía de vida, no podemos seguir en las tinieblas esperando que aquella persona traiga los candiles para tener una luz feliz apenas perceptible, cuando las luces de la felicidad que alumbrarán tu corazón son más fuertes que las del mismo sol.
No hace mucho escuché un auxilio de amor, o quizás de obsesión, costumbre, miedo, piedad, tristeza, melancolía, soledad, no lo sé, pero era un llanto sincero, un pedido de ayuda que salía de las entrañas, hoy espero que la pesadilla termine, y que las lágrimas vuelvan a salir acompañadas de una sonrisa y una buena estrella que está por venir.
domingo, 6 de septiembre de 2009
Soy yo
Soy pasto de campos verdes,
atardeceres de días sin sol,
noches eternas con garúa de Julio,
canciones aburridas de sonar,
calendarios sin abriles.
Soy como el ateo sin fundamentos,
como el postre seco del verano devastador,
soy pasado y presente sin futuro por detrás,
inviernos crudos con Luna llena,
sonrisas de amabilidad y lágrimas de dolor.
Soy soledad y paridad, lealtad y amistad,
soy mar, como agua divisible.
Soy uno en todo lo que ves,
la nada que te aburre todos los días,
el lado negro de tu espejo.
Soy como una botella flotando en la inmensidad del mar:
"No me salven, estoy bien solo".
Soy un jarrón en la esquina de la sala,
Soy esas contradicciones que yo soy.
Soy más, aún más, soy yo
atardeceres de días sin sol,
noches eternas con garúa de Julio,
canciones aburridas de sonar,
calendarios sin abriles.
Soy como el ateo sin fundamentos,
como el postre seco del verano devastador,
soy pasado y presente sin futuro por detrás,
inviernos crudos con Luna llena,
sonrisas de amabilidad y lágrimas de dolor.
Soy soledad y paridad, lealtad y amistad,
soy mar, como agua divisible.
Soy uno en todo lo que ves,
la nada que te aburre todos los días,
el lado negro de tu espejo.
Soy como una botella flotando en la inmensidad del mar:
"No me salven, estoy bien solo".
Soy un jarrón en la esquina de la sala,
Soy esas contradicciones que yo soy.
Soy más, aún más, soy yo
martes, 25 de agosto de 2009
lunes, 24 de agosto de 2009
Yin Yang
Recuerdo que llovía, era todo muy difuso,
quizás el dolor del corazón lo desenfoca así,
mil noches perdidas en el insomnio de la luz.
De día mi rostro envejecía, miraba el espejo
y el reflejo me mostraba a otro ser,
no sabría como explicarlo pero parecía como si día y noche
me convirtieran en dos personas distintas.
La noche era utilizada para pensar,
escribir un poco y planear lo que vendrá,
ningún detalle se escapa a las 3 ó 4 de la mañana.
Veía la calle desde mi ventana empañada por el frío,
y la lluvía de otro lugar que no era el mío,
mi vida se había quedado tal vez
en algun sitio que en el pasado había vivido,
no lo sé, de repente sólo veía en el reflejo de mi rostro de día
la vida que pensaba perdida.
Al manecer ya con ojeras de fin de semana,
mi cuerpo cansado pedía a gritos el final
pero nada podía parar, no hay descanso, no hay final.
Encerrado entre cuatro tapias,
quiero salir al mundo, quiero ver el sol otra vez,
necesito caminar, escuchar el ruído del tránsito,
llorar, parar, mirar, soñar, necesito no esperar más.
En la mañana mi angustia se eleva y me destruye
o sea quizás que sólo veía en el día el reflejo de mi rostro de día
la vida que pensaba perdida.
quizás el dolor del corazón lo desenfoca así,
mil noches perdidas en el insomnio de la luz.
De día mi rostro envejecía, miraba el espejo
y el reflejo me mostraba a otro ser,
no sabría como explicarlo pero parecía como si día y noche
me convirtieran en dos personas distintas.
La noche era utilizada para pensar,
escribir un poco y planear lo que vendrá,
ningún detalle se escapa a las 3 ó 4 de la mañana.
Veía la calle desde mi ventana empañada por el frío,
y la lluvía de otro lugar que no era el mío,
mi vida se había quedado tal vez
en algun sitio que en el pasado había vivido,
no lo sé, de repente sólo veía en el reflejo de mi rostro de día
la vida que pensaba perdida.
Al manecer ya con ojeras de fin de semana,
mi cuerpo cansado pedía a gritos el final
pero nada podía parar, no hay descanso, no hay final.
Encerrado entre cuatro tapias,
quiero salir al mundo, quiero ver el sol otra vez,
necesito caminar, escuchar el ruído del tránsito,
llorar, parar, mirar, soñar, necesito no esperar más.
En la mañana mi angustia se eleva y me destruye
o sea quizás que sólo veía en el día el reflejo de mi rostro de día
la vida que pensaba perdida.
martes, 18 de agosto de 2009
Encuentro con Dios (la expulsión)

Volviendo a mi búsqueda de la verdad decidí ir a terminar algo inconcluso, algo que había no olvidado más bien postergado hace algún tiempo, había tenido un encuentro agradable con un ser desagradable para muchos, el Diablo mostró un lado susceptible, que jamás pensé iba a pasar, sin embargo por causa y azares sucedió, y me desconcertó (¿cómo es que un ser mortal pueda conmover al Diablo?), aturdido y muy dubitativo decidí que debería escuchar la opinión del “creador de todo” y es así amigos míos que cigarro en boca comienzo esta nueva aventura, donde podría saciar mis interrogantes, donde tendría respuestas de verdad, donde por fin podría estar tranquilo o no.
Por un sendero calmo transito para llegar a casa de Dios, quizás no sea tan fácil entrar pienso mientras veo a lo lejos una reja enorme dorada como el sol mismo, pero que no enceguecía, al menos hasta ahora. De porteros estaban dos tipos muy hermosos vestidos de un blanco jamás visto en este planeta, las rejas estaban abiertas de par en par sin embargo ellos escogían quien podía y quien no podía entrar. Lo que se podía ver detrás de los ángeles era un campo verde y enorme con muchos árboles y gente vestida de una manera parecida a la de estos hermosos seres cuidadores del cielo.
“Buenos días, se encuentra Dios”, pregunté, desconcertado Ariel me miró y me dijo que no podía pasar que aún no era mi tiempo, mientras Gabriel observaba mis fachas ¿Qué traes ahí?, me preguntó, “cosas… un diario, una cámara fotográfica, una grabador de audio, cigarrillos, un sándwich de jamón y queso, y un poco de agua, nada más”.
Bueno, mira, no puedes entrar así por así, necesitas ser salvo y no lo eres, entiendes a lo que nos referimos?, “sí, claro que sí, pero yo sólo quiero entrar un momento, hacerle un par de preguntas a Dios y ya está, acabamos y me largo, no pienso quedarme para siempre, si es por la cámara de fotos no tomo ni una, es más te la dejo para que te tomes fotos con todos, sólo quiero saber algunas cosas, es todo, no soy ladrón ni chismoso, bueno soy comunicador, algo parecido, no? Pero soy de los que siempre tiran buena onda, no de los que se pasan hablando mal de todos, soy tan bueno que hasta del Diablo hablé bien cuando estuve con él, más no se puede. Mientras trataba de aturdir con palabrería barata a estos dos que se comportaban como policías vi a un tipo de cabellos largos, la barba un poco crecida, que caminaba despacio pero con seguridad, flaco, no muy alto (más bajo que yo), con un rostro familiar; él me miraba a lo lejos y se veía interesado en mí (podría afirmar que él también me conocía).
“Hey hombre, ¿qué haces acá?”, “hola, vengo a entrevistar a Dios” respondí asombrado cuando vi a un gran amigo que me acompañó por algunas rutas de mi vida, que marcó una gran diferencia, que ayudó a cerrar heridas del alma y del corazón también, Ernesto Ponce es su nombre, y de verdad me dio mucho gusto saber de él, aunque sea de este modo y esta forma. “¿A entrevistar a Dios?”, “Sí” afirmé, “¿Qué acaso no se puede, hay que sacar cita o llamar a su secretaría, algo así es?”, Ernesto sonrió y me dijo “no nada de eso, ven conmigo” y así queridos amigos, el gran Neto se convirtió en mi entrada al cielo, guía y compañía en este sitio donde todo era paz y calma (en verdad demasiado para mi gusto), perros y gatos comían lo mismo que los leones, elefantes, cocodrilos, monos, en fin todos los animales juntos en armonía, era un cuadro hermoso. Estaba muy impresionado con todo lo que veía en ese momento, de pronto mi curiosidad salió a renacer, “¿Dónde está Dios?”, pregunté a quemarropa, “en todos lados, está frente y detrás de ti, a tu diestra y siniestra, aquí y allá”, “pues debo necesitar anteojos por que no lo veo, no lo puedo tocar, no lo puedo sentir”, “pregunta lo que quieras, él te responderá”, y aunque con muchas dudas y desconfianza, apenas susurré “Hola estás?”
Sentí un frío que recorrió todo mi cuerpo, y una voz de paridad que se escuchaba en todas partes y en ninguna a la vez me decía con la confianza que le da ser el principio y el fin “Sí, siempre estoy”
Hola debes saber quién soy, y yo creo saber quién eres, así que las presentaciones están de más, ergo sabrás que hace algunas semanas estuve con alguien que habitó este lugar hace muchos años atrás, y que ahora vive en el inframundo por decirlo de alguna manera, voy a ser directo no quiero hacerte perder tiempo, así que, ¿Cómo era tu relación con el Diablo?
Agradable, el más querido entre todos, favorito, era hermoso, el más lindo, el más parecido a mí, era tan parecido a mí y tan sabio que le confiaría lo más difícil.
O. k. partamos en dos tu respuesta y hagamos un par de preguntas en orden de cómo se dio la contestación anterior, Dios ama a todos por igual, entonces cómo es que existen favoritismos.
Derechos adquiridos, desempeño individual. Una madre a todos sus hijos los quiere por igual. Pero siempre hay algunos que por su desempeño tiene ciertos beneficios, eso no quiere decir que ame más a uno o a otro a todos por igual pero algunos tienen mayores beneficios por sus labores realizadas.
Si pues eso es verdad, pero igual es una suerte de favoritismo, o al menos es como se ve, como se percibe, acaso ese favoritismo se convirtió en decepción cuando éste faltó a lo que tú querías de él?
Nunca hubo favoritismos, simplemente él era el único que podía realizar la tarea más difícil, y que cambiaría el rumbo de la historia por siempre.
Entonces desde el comienzo tú sabías lo que iba a pasar, sabías que Lucifer tenía su pasaje comprado al infierno, lo sabías?
Nada es casualidad en esta vida, ni el bien ni el mal, ni la pobreza ni la riqueza, ni Dios ni el Diablo. Nada.
Hace algún tiempo cuando estuve con el Diablo, se mostró como arrepentido, es más cuando le hice la última pregunta él (podría decirlo así), se puso casi a llorar, y el infierno entero era un caos, es lo que realmente pasó o acaso es una estratagema del Demonio para ganar adeptos?
El demonio es tan sabio que sabe qué hacer para capturar las almas que andan un poco perdidas por ahí, que viven sin saber por qué, ni para qué, sabe que con un acto de bien puede mostrarse no tan malo, y así esas ánimas podrían ser muy fácil de conducir a su cabaña.
En algún momento de la entrevista, el Diablo me dijo que la mentira no sólo habita en el Infierno si no también más arriba de las nubes, y también me dijo que la soberbia no es exclusiva del ser humano, que le ha sido heredada…
Sé en que momento te lo dijo, y pues yo creí a quienes tenía que creer, todo forma parte de un plan, y nuestras vidas debían seguir su destino, no existiría nada de lo que hay ahora si no hubiese pasado lo que pasó, no estarías hoy acá conversando conmigo en el paraíso.
Las cosas no estaban saliendo como yo quería, me parecía ésta, un entrevista muy aburrida, densa y cansada, quería terminarla como de lugar, pero me había costado tanto llegar aquí que no me quedaba más que ser expulsado (quizás Dios ya lo sabía y por eso me acepto, igual una vez que pisé el infierno, creo ya no iba a ser aceptado nuevamente en el paraíso)
Terminando esta pequeña entrevista no me quisiera ir sin antes preguntarte algo que me tuvo dando vueltas en la cabeza, ¿llegará algún día la reconciliación?
No.
Un seco y determinante “NO”, y por qué si se supone que tú eres todo amor, todo perdón, ¿por qué todo amor y todo perdón no podría perdonar a su hijo predilecto?
Es algo que no vas a entender, y que no estás preparado para escuchar ni para saber.
No me subestimes Dios tu sabiduría infinita no siempre te dará la razón…
No hables más, no sabes lo que dices.
Sí que sé, lo sé tan bien como cuando veo los ojos de un niño huérfano pidiendo un poco de pan para no morir de hambre en esa cama de cemento frío de la ciudad, con esa misma furia, con ese mismo odio, con esa misma decepción, te hago la pregunta que tu soberbia y tu infinita sabiduría no quieren responder…
Lárgate de aquí, no mereces si quiera dar un paso más en este lugar, no eres ni serás nunca más bienvenido a mi reino, no volverás a pisar los pasos que diste por acá, vete por donde viniste y olvida el camino que te trajo.
Mi viejo amigo que se encontraba a mi diestra desapareció mientras la voz de paridad de Dios se iba transformando en una voz de enojo, de rabia.
Caí a mi cama pero el golpe pareció ser contra el suelo, la visita a Dios no fue muy productiva, es un lindo lugar demasiado lindo para mi gusto, mucho verde y mucho amor (¿amor de verdad?), en fin, mi visita al reino de los cielos no fue como lo había planeado, una entrevista aburrida, sin embargo el final fue el mejor, o peor, ser expulsado del cielo y saber que así me arrepienta no habrá perdón de Dios.
Por un sendero calmo transito para llegar a casa de Dios, quizás no sea tan fácil entrar pienso mientras veo a lo lejos una reja enorme dorada como el sol mismo, pero que no enceguecía, al menos hasta ahora. De porteros estaban dos tipos muy hermosos vestidos de un blanco jamás visto en este planeta, las rejas estaban abiertas de par en par sin embargo ellos escogían quien podía y quien no podía entrar. Lo que se podía ver detrás de los ángeles era un campo verde y enorme con muchos árboles y gente vestida de una manera parecida a la de estos hermosos seres cuidadores del cielo.
“Buenos días, se encuentra Dios”, pregunté, desconcertado Ariel me miró y me dijo que no podía pasar que aún no era mi tiempo, mientras Gabriel observaba mis fachas ¿Qué traes ahí?, me preguntó, “cosas… un diario, una cámara fotográfica, una grabador de audio, cigarrillos, un sándwich de jamón y queso, y un poco de agua, nada más”.
Bueno, mira, no puedes entrar así por así, necesitas ser salvo y no lo eres, entiendes a lo que nos referimos?, “sí, claro que sí, pero yo sólo quiero entrar un momento, hacerle un par de preguntas a Dios y ya está, acabamos y me largo, no pienso quedarme para siempre, si es por la cámara de fotos no tomo ni una, es más te la dejo para que te tomes fotos con todos, sólo quiero saber algunas cosas, es todo, no soy ladrón ni chismoso, bueno soy comunicador, algo parecido, no? Pero soy de los que siempre tiran buena onda, no de los que se pasan hablando mal de todos, soy tan bueno que hasta del Diablo hablé bien cuando estuve con él, más no se puede. Mientras trataba de aturdir con palabrería barata a estos dos que se comportaban como policías vi a un tipo de cabellos largos, la barba un poco crecida, que caminaba despacio pero con seguridad, flaco, no muy alto (más bajo que yo), con un rostro familiar; él me miraba a lo lejos y se veía interesado en mí (podría afirmar que él también me conocía).
“Hey hombre, ¿qué haces acá?”, “hola, vengo a entrevistar a Dios” respondí asombrado cuando vi a un gran amigo que me acompañó por algunas rutas de mi vida, que marcó una gran diferencia, que ayudó a cerrar heridas del alma y del corazón también, Ernesto Ponce es su nombre, y de verdad me dio mucho gusto saber de él, aunque sea de este modo y esta forma. “¿A entrevistar a Dios?”, “Sí” afirmé, “¿Qué acaso no se puede, hay que sacar cita o llamar a su secretaría, algo así es?”, Ernesto sonrió y me dijo “no nada de eso, ven conmigo” y así queridos amigos, el gran Neto se convirtió en mi entrada al cielo, guía y compañía en este sitio donde todo era paz y calma (en verdad demasiado para mi gusto), perros y gatos comían lo mismo que los leones, elefantes, cocodrilos, monos, en fin todos los animales juntos en armonía, era un cuadro hermoso. Estaba muy impresionado con todo lo que veía en ese momento, de pronto mi curiosidad salió a renacer, “¿Dónde está Dios?”, pregunté a quemarropa, “en todos lados, está frente y detrás de ti, a tu diestra y siniestra, aquí y allá”, “pues debo necesitar anteojos por que no lo veo, no lo puedo tocar, no lo puedo sentir”, “pregunta lo que quieras, él te responderá”, y aunque con muchas dudas y desconfianza, apenas susurré “Hola estás?”
Sentí un frío que recorrió todo mi cuerpo, y una voz de paridad que se escuchaba en todas partes y en ninguna a la vez me decía con la confianza que le da ser el principio y el fin “Sí, siempre estoy”
Hola debes saber quién soy, y yo creo saber quién eres, así que las presentaciones están de más, ergo sabrás que hace algunas semanas estuve con alguien que habitó este lugar hace muchos años atrás, y que ahora vive en el inframundo por decirlo de alguna manera, voy a ser directo no quiero hacerte perder tiempo, así que, ¿Cómo era tu relación con el Diablo?
Agradable, el más querido entre todos, favorito, era hermoso, el más lindo, el más parecido a mí, era tan parecido a mí y tan sabio que le confiaría lo más difícil.
O. k. partamos en dos tu respuesta y hagamos un par de preguntas en orden de cómo se dio la contestación anterior, Dios ama a todos por igual, entonces cómo es que existen favoritismos.
Derechos adquiridos, desempeño individual. Una madre a todos sus hijos los quiere por igual. Pero siempre hay algunos que por su desempeño tiene ciertos beneficios, eso no quiere decir que ame más a uno o a otro a todos por igual pero algunos tienen mayores beneficios por sus labores realizadas.
Si pues eso es verdad, pero igual es una suerte de favoritismo, o al menos es como se ve, como se percibe, acaso ese favoritismo se convirtió en decepción cuando éste faltó a lo que tú querías de él?
Nunca hubo favoritismos, simplemente él era el único que podía realizar la tarea más difícil, y que cambiaría el rumbo de la historia por siempre.
Entonces desde el comienzo tú sabías lo que iba a pasar, sabías que Lucifer tenía su pasaje comprado al infierno, lo sabías?
Nada es casualidad en esta vida, ni el bien ni el mal, ni la pobreza ni la riqueza, ni Dios ni el Diablo. Nada.
Hace algún tiempo cuando estuve con el Diablo, se mostró como arrepentido, es más cuando le hice la última pregunta él (podría decirlo así), se puso casi a llorar, y el infierno entero era un caos, es lo que realmente pasó o acaso es una estratagema del Demonio para ganar adeptos?
El demonio es tan sabio que sabe qué hacer para capturar las almas que andan un poco perdidas por ahí, que viven sin saber por qué, ni para qué, sabe que con un acto de bien puede mostrarse no tan malo, y así esas ánimas podrían ser muy fácil de conducir a su cabaña.
En algún momento de la entrevista, el Diablo me dijo que la mentira no sólo habita en el Infierno si no también más arriba de las nubes, y también me dijo que la soberbia no es exclusiva del ser humano, que le ha sido heredada…
Sé en que momento te lo dijo, y pues yo creí a quienes tenía que creer, todo forma parte de un plan, y nuestras vidas debían seguir su destino, no existiría nada de lo que hay ahora si no hubiese pasado lo que pasó, no estarías hoy acá conversando conmigo en el paraíso.
Las cosas no estaban saliendo como yo quería, me parecía ésta, un entrevista muy aburrida, densa y cansada, quería terminarla como de lugar, pero me había costado tanto llegar aquí que no me quedaba más que ser expulsado (quizás Dios ya lo sabía y por eso me acepto, igual una vez que pisé el infierno, creo ya no iba a ser aceptado nuevamente en el paraíso)
Terminando esta pequeña entrevista no me quisiera ir sin antes preguntarte algo que me tuvo dando vueltas en la cabeza, ¿llegará algún día la reconciliación?
No.
Un seco y determinante “NO”, y por qué si se supone que tú eres todo amor, todo perdón, ¿por qué todo amor y todo perdón no podría perdonar a su hijo predilecto?
Es algo que no vas a entender, y que no estás preparado para escuchar ni para saber.
No me subestimes Dios tu sabiduría infinita no siempre te dará la razón…
No hables más, no sabes lo que dices.
Sí que sé, lo sé tan bien como cuando veo los ojos de un niño huérfano pidiendo un poco de pan para no morir de hambre en esa cama de cemento frío de la ciudad, con esa misma furia, con ese mismo odio, con esa misma decepción, te hago la pregunta que tu soberbia y tu infinita sabiduría no quieren responder…
Lárgate de aquí, no mereces si quiera dar un paso más en este lugar, no eres ni serás nunca más bienvenido a mi reino, no volverás a pisar los pasos que diste por acá, vete por donde viniste y olvida el camino que te trajo.
Mi viejo amigo que se encontraba a mi diestra desapareció mientras la voz de paridad de Dios se iba transformando en una voz de enojo, de rabia.
Caí a mi cama pero el golpe pareció ser contra el suelo, la visita a Dios no fue muy productiva, es un lindo lugar demasiado lindo para mi gusto, mucho verde y mucho amor (¿amor de verdad?), en fin, mi visita al reino de los cielos no fue como lo había planeado, una entrevista aburrida, sin embargo el final fue el mejor, o peor, ser expulsado del cielo y saber que así me arrepienta no habrá perdón de Dios.
lunes, 17 de agosto de 2009
De Todo un Poco (Vida)
De pronto hoy me dieron ganas de escribir (o quizás estos días se me ha dado por hacerlo), pero quería escribir algo muy light, no lo sé, de repente plantear alguna de las preguntas que he sembrado estos últimos días en mi cabeza, o simplemente contar lo que siento, mis expectativas en este camino llamado vida.
Hace algunos años podría decir empezó mi camino en esta vida, hace casi 29 años, entre victorias y fracasos ésta me enseñó a levantarme después de caer, algunas veces el hueco era muy hondo y parecía que no había forma de salir, sin embargo nunca estuve solo, siempre me vi acompañado de buenos amigos, desde el principio de todo, el primero de ellos fu un chico llamado "Miguel", estudiábamos juntos en el nido, y vivía cerca a casa, es más ibamos a ir juntos al mismo colegio primario y estaríamos en la misma sección, a pesar de ello Miguel no se convirtió en mi mejor amigo, ese lugar lo ocupó un tipo tan flaco como yo, un poco más alto quizás de cabellos castaños y muy buena onda de nombre "David", recuerdo muchas cosas bonitas de mi primer mejor amigo. Todo empezó cuando llegamos a nuestro colegio, y nos mandaron sentarnos juntos, Hola dijimos, después de las presentaciones respectivas le pregunté muy inocentemente: "quieres ser mi amigo?", a lo que él aceptó de manera inmediata.toda la primaria la pasamos juntos y fue la primera persona a quien le debo agradecer el enseñarme a ser amigo.
Cuando pasé al secundario todo era nuevo para mí, mi ex colegio estaba en el mismo lugar pero yo ya no, rostros nuevos, nombres mixtos (la primaria la había pasado en un colegio exclusivo de hombres), chicas y chicos que se conocían de siempre, y yo el nuevo mas no el único, me sentaron al lado de "Vanessa" una linda niña de pecas en el rostro, flaca como una escoba (parece que siempre los flacos están rondando mi delgadez), era difícil, recuerdo, tratar con chicas cuando crecí rodeado de puros niños, jugando fútbol, gritando lo que se me pegara en gana, en fin, el cambio fue de alguna manera bueno, ese mismo año el chico nuevo se convirtió en el mejor amigo del 2do "B" de secundaria.
Carlos, Ricardo, Raúl, Tito, Tín, Mario, "La Queta", en fin eran mis amigos de la secundaria, Jenny, Angela, Angelita, Vanessa, Emi, "La Huevo", Antu, Melissa, Cecilia, en fin ellas eran mis amigas en aquel nuevo colegio.
La secundaria pasó sin prisa alguna, entre desaprobados y castigos a medio cumplir, entre anotaciones de conducta inapropiada y excusas tontas, entre eso y más cosas transcurría mi vida de colegial.
1997 terminaba con la promoción "Juan Valer Sandoval" entregando el pabellón nacional a la promoción 1998 que no sabía ni como se llamo (jeje). Para esos años el amor ya había habitado mi músculo vital, y la verdad no me desagrado. El primer amor no fue necesariamente algo muy pasional, fue más bien digamos algo que pasó por que tenía que pasar, después vinieron algunos más amores pero ninguno dejó una marca fuerte (eso vendría algunos años mas adelante).
Entre drogas y alcohol se paso el 98 con una flaca (para variar), como enamorada; Carmen era el nombre de aquella chica por cierto mayor que yo, y que más adelante la vida me haría conocer a su prima en mi centro de trabajo actual. Ese mismo año en la misma escuela donde estudiaba algo que tenía que ver con la Televisión para poder trabajar más adelante, conocí a Fiorella, una linda chica (mayor que yo), que me enganchó desde que la vi, y entre affaire y affaire pasó mi primer año fuera del colegio, sintiéndome muy bien y amando y siendo amado.
En el 99 llegó la universidad y con ella nuevas experiencias un viejo amigo se quedó acompañándome en ese viaje, pero duró sólo un semestre, yo continué y conocí mucha gente que me hizo mucho bien, la primera persona que conocí fue una chica llamada Gisell, luego vinieron, Bruno, Jose Carlos, Rodrigo, Diego, Merly, Verónica, Vanessa, Daniel, Maribel, Kimiko, Carolina, en fin mucha gente que hasta hoy están.
Pero sin embargo ese año no fue exactamente el mejor, si no más bien el siguiente fue mucho mejor. El nuevo milenio me trajo muchas agradables sorpresas, me presentó a mi alma gemela, mi otra mitad, mi lado B, mi mejor amigo (que por cierto ya lo conocía, pero no fue si no hasta ese año que la amistad nacería), Jose, Bruno y yo éramos inseparables para mediados del 2000, y justamente para esas épocas estábamos escribiendo un guión más que interesante (modestia a parte). Era Septiembre del 2000 cuando me presentaron a una niña linda de rostro, con dos hoyitos en las mejillas cuando reía, en verdad su belleza me flasheó, y su mirada me enamoró, confundí su nombre y la nombraba de otra manera.
Antonella, "La Churra", Erika, Antu, Giuli, Mónica, Gianina, "Pollito", Daniel, "El Papi", Jonathan, y muchos muchos más transformaron mi vida. Aquí el amor me mostró el lado oscuro de su ser, y de verdad dolió, la primera decepción, el primer fracaso de verdad, la primera vez que me mordía la lengua para no decir me gustas.
Quién diría que 9 años después, cuando todo hace pensar que nuestras vidas van por distintos caminos nos volvemos a encontrar y comenzamos a sentir lo mismo que en aquel 2000, tú buscándote y yo aferrándome a mi soledad. En aquel abrazo nuestros corazones latieron al mismo tiempo y con el mismo compás, nuestras bocas cantaron las mismas canciones que nos hacían llorar y que hoy producen la misma acción. Nuestros cuerpos cambiaro un poco, nuestras mentes saben un poquito más, nuestros corazones están cansados de sufrir.
Hoy tengo los zapatos desgastados de tanto caminar, sin embargo en mi mochila llevo unos nuevos para cambiarlos y seguir andando, mi ropa cambió según los años, mis cabellos largos me recuerdan que el tiempo no pasó en vano, y mi mano necesita urgente la tuya para poder seguir adelante.
Hoy después de mucho tiempo tengo la cabeza pensando a mil,el corazón latiendo mucho más rápido con tan sólo escuchar tu nombre, mis ojos viendo en los tuyos un futuro prometedor, hoy todo parece un cuento de esos que nos contaban de chiquitos para dormir, donde el final era siempre un final feliz, hoy parece que es así, pero sin embargo nada ha cambiado a pesar de que pasaron 9 años.
Hace algunos años podría decir empezó mi camino en esta vida, hace casi 29 años, entre victorias y fracasos ésta me enseñó a levantarme después de caer, algunas veces el hueco era muy hondo y parecía que no había forma de salir, sin embargo nunca estuve solo, siempre me vi acompañado de buenos amigos, desde el principio de todo, el primero de ellos fu un chico llamado "Miguel", estudiábamos juntos en el nido, y vivía cerca a casa, es más ibamos a ir juntos al mismo colegio primario y estaríamos en la misma sección, a pesar de ello Miguel no se convirtió en mi mejor amigo, ese lugar lo ocupó un tipo tan flaco como yo, un poco más alto quizás de cabellos castaños y muy buena onda de nombre "David", recuerdo muchas cosas bonitas de mi primer mejor amigo. Todo empezó cuando llegamos a nuestro colegio, y nos mandaron sentarnos juntos, Hola dijimos, después de las presentaciones respectivas le pregunté muy inocentemente: "quieres ser mi amigo?", a lo que él aceptó de manera inmediata.toda la primaria la pasamos juntos y fue la primera persona a quien le debo agradecer el enseñarme a ser amigo.
Cuando pasé al secundario todo era nuevo para mí, mi ex colegio estaba en el mismo lugar pero yo ya no, rostros nuevos, nombres mixtos (la primaria la había pasado en un colegio exclusivo de hombres), chicas y chicos que se conocían de siempre, y yo el nuevo mas no el único, me sentaron al lado de "Vanessa" una linda niña de pecas en el rostro, flaca como una escoba (parece que siempre los flacos están rondando mi delgadez), era difícil, recuerdo, tratar con chicas cuando crecí rodeado de puros niños, jugando fútbol, gritando lo que se me pegara en gana, en fin, el cambio fue de alguna manera bueno, ese mismo año el chico nuevo se convirtió en el mejor amigo del 2do "B" de secundaria.
Carlos, Ricardo, Raúl, Tito, Tín, Mario, "La Queta", en fin eran mis amigos de la secundaria, Jenny, Angela, Angelita, Vanessa, Emi, "La Huevo", Antu, Melissa, Cecilia, en fin ellas eran mis amigas en aquel nuevo colegio.
La secundaria pasó sin prisa alguna, entre desaprobados y castigos a medio cumplir, entre anotaciones de conducta inapropiada y excusas tontas, entre eso y más cosas transcurría mi vida de colegial.
1997 terminaba con la promoción "Juan Valer Sandoval" entregando el pabellón nacional a la promoción 1998 que no sabía ni como se llamo (jeje). Para esos años el amor ya había habitado mi músculo vital, y la verdad no me desagrado. El primer amor no fue necesariamente algo muy pasional, fue más bien digamos algo que pasó por que tenía que pasar, después vinieron algunos más amores pero ninguno dejó una marca fuerte (eso vendría algunos años mas adelante).
Entre drogas y alcohol se paso el 98 con una flaca (para variar), como enamorada; Carmen era el nombre de aquella chica por cierto mayor que yo, y que más adelante la vida me haría conocer a su prima en mi centro de trabajo actual. Ese mismo año en la misma escuela donde estudiaba algo que tenía que ver con la Televisión para poder trabajar más adelante, conocí a Fiorella, una linda chica (mayor que yo), que me enganchó desde que la vi, y entre affaire y affaire pasó mi primer año fuera del colegio, sintiéndome muy bien y amando y siendo amado.
En el 99 llegó la universidad y con ella nuevas experiencias un viejo amigo se quedó acompañándome en ese viaje, pero duró sólo un semestre, yo continué y conocí mucha gente que me hizo mucho bien, la primera persona que conocí fue una chica llamada Gisell, luego vinieron, Bruno, Jose Carlos, Rodrigo, Diego, Merly, Verónica, Vanessa, Daniel, Maribel, Kimiko, Carolina, en fin mucha gente que hasta hoy están.
Pero sin embargo ese año no fue exactamente el mejor, si no más bien el siguiente fue mucho mejor. El nuevo milenio me trajo muchas agradables sorpresas, me presentó a mi alma gemela, mi otra mitad, mi lado B, mi mejor amigo (que por cierto ya lo conocía, pero no fue si no hasta ese año que la amistad nacería), Jose, Bruno y yo éramos inseparables para mediados del 2000, y justamente para esas épocas estábamos escribiendo un guión más que interesante (modestia a parte). Era Septiembre del 2000 cuando me presentaron a una niña linda de rostro, con dos hoyitos en las mejillas cuando reía, en verdad su belleza me flasheó, y su mirada me enamoró, confundí su nombre y la nombraba de otra manera.
Antonella, "La Churra", Erika, Antu, Giuli, Mónica, Gianina, "Pollito", Daniel, "El Papi", Jonathan, y muchos muchos más transformaron mi vida. Aquí el amor me mostró el lado oscuro de su ser, y de verdad dolió, la primera decepción, el primer fracaso de verdad, la primera vez que me mordía la lengua para no decir me gustas.
Quién diría que 9 años después, cuando todo hace pensar que nuestras vidas van por distintos caminos nos volvemos a encontrar y comenzamos a sentir lo mismo que en aquel 2000, tú buscándote y yo aferrándome a mi soledad. En aquel abrazo nuestros corazones latieron al mismo tiempo y con el mismo compás, nuestras bocas cantaron las mismas canciones que nos hacían llorar y que hoy producen la misma acción. Nuestros cuerpos cambiaro un poco, nuestras mentes saben un poquito más, nuestros corazones están cansados de sufrir.
Hoy tengo los zapatos desgastados de tanto caminar, sin embargo en mi mochila llevo unos nuevos para cambiarlos y seguir andando, mi ropa cambió según los años, mis cabellos largos me recuerdan que el tiempo no pasó en vano, y mi mano necesita urgente la tuya para poder seguir adelante.
Hoy después de mucho tiempo tengo la cabeza pensando a mil,el corazón latiendo mucho más rápido con tan sólo escuchar tu nombre, mis ojos viendo en los tuyos un futuro prometedor, hoy todo parece un cuento de esos que nos contaban de chiquitos para dormir, donde el final era siempre un final feliz, hoy parece que es así, pero sin embargo nada ha cambiado a pesar de que pasaron 9 años.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)