jueves, 10 de mayo de 2012

Una cita y un amor

Recuerdo que venía muy solo, que ya andaba acostumbrado de tanta soledad y quería seguir así.

Era un Lunes de Agosto y mi soledad asustada se había refugiado en un rincón de mi alma, mientras mi cabeza seguía conmigo de vacaciones y mi corazón latía más y más fuerte con cada palabra leída, con cada palabra escrita y pensada. Las canciones se habían convertido en ramos de flores y cajitas de chocolates, y es que era, o es difícil, hablar de ella sin pensar en una canción. En ese momento recuerdo que se me había pegado un tema del gran Charly García, "...yo estaba en un lugar a punto de caer y aunque te parezca extraño, música es lo que das..." así cantaba la canción pero no sabía a quién, quién me había tendido la mano para no ir al vacío absoluto, para rescatarme con su alma de música, con sus palabras calmas, con su sonrisa soñada, con sus ojos llenos de amor, no la conocía pero ya se la cantaba, soñándola quizás.

Era un Lunes de Agosto, no un Lunes cualquiera, no Lunes otra vez, no. Era "el Lunes", que de repente y no hubiese existido si mi viaje frustrado a un festival se hubiera realizado (que para ser sincero no le puse muchas ganas y en el fondo sabía que lo que quería era estar el Lunes con ella).
Desperté temprano aquel Lunes, y como siempre esperé que aparecieras en ese monitor empolvado, para poder leerte y que me leas, para poder saber cómo estabas, para seguir despidiéndome de la soledad que era la compañera fiel hasta ese día, o días antes quizás. Hablamos, no recuerdo bien si mucho o poco, pero hablamos, quedamos en vernos no recuerdo si a las 2 ó 3 de la tarde, pero quedamos. Calculé salir de casa para llegar justo a la hora, pero no contaba con los semáforos y la débil capacidad de ubicación de un taxista con mucha paciencia al manejar. Te vi sentada en una banca de Quilca y Garcilazo de la Vega, hacía un poco de frío y la tarde estaba gris, llevabas una camisa o blusa, como le dicen las mujeres, para mí no se diferencian en nada pero bueno, son cosas de chicas que los chicos no entenderemos jamás, en fin, yo estaba muy nervioso, ansioso, quería verte, saludarte en persona, darte un beso, pero también tenía miedo, miedo del silencio, miedo de estar engañándome con una ilusión quizá no correspondida, en fin mi cabeza en ese instante era una ensalada. Fuimos a almorzar comida vegetariana a un restaurante al que ella iba. Caminamos hasta el lugar, que no estaba muy lejos, nos sentamos y pedimos, o más bien ella ordenó (yo ya había comido, asegurándome el comer poco si no me gustaba o simplemente no comer nada), de entrada una crema de zapallo y de segundo creo que lentejas o algo así, yo me quedé con el primer plato y tú probaste de mi crema, a pesar que no te gusta las sopas. El almuerzo pasó entre risas y bocados, cuando terminamos un cigarrillo nos acompañó en nuestro andar.
Me contaste muchas cosas en el camino, que querías que tu padre te regalará una cámara de fotos, semi pro  o pro, pero una buena, y que también querías una Mac, recuerdo que vimos también algunos carteles en una calle, algo de un deudor o estafador y le habían hecho su cartel con foto y nombre completo, cosa que nos causó cierta gracia. Llegamos a un bar, de esos que se detuvieron en el tiempo, nos tomamos una Pilsen helada, quisiste poner una canción en la vieja rockola pero no salió y la tuviste que remplazar.
Luego nos fuimos a comprar LPs, que era para lo que habíamos quedado, fuiste por salsa, compraste con entusiasmo y llevaste seis discos, cuatro de salsa y dos de Charly García (Yendo de la cama al living y Parte de la religión), tu rostro era increíble, nunca pensé ver tanta felicidad en los ojos de alguien y obviamente el momento quedó inmortalizado en una foto, la más linda que alguna vez tomé.
Al salir de aquel lugar caminamos hasta una librería cuando la noche ya estaba encima de nuestras cabezas, necesitabas un libro para la amiga de una amiga, o la amiga de la mamá de una amiga, o algo así. Estuvimos buen rato en "El Virrey" y al salir la garúa limeña amenazaba con humedecer nuestras caras. Uno, dos pasos y sonaba en el café del costado "Llueve sobre mojado" de Páez, nos paramos inmóviles cantando y riendo, magia y música, música y complicidad, magia y amor que comenzaba a caminar...
Llegamos en taxi a "Polvos Azules" buscando un disfraz y una barita mágica, muchos intentos frustrados pero varías risas, cuando nos dimos por vencidos, salimos del lugar y fuimos por algo de comer, un postre no caería mal...
Anclamos en "Berizzo" después de hacer la mitad del viaje a pie y la otra mitad en taxi, (querías quedar bien, me lo soltaste este martes, jeje), pediste un pie de limón y un café, y yo pie de manzana y un jugo de naranja, entre sueños y confesiones, entre conocernos y querernos siguió la noche, ahora con una copa de vino en tus manos y un café expreso en las mías, mientras mis ojos besaban tus labios y miraban tus ojos tratando de encontrar la ilusión que yacía en mi corazón.

Era un Lunes, no un Lunes cualquiera, pero que como todos tenía un final, un final que no lo había planeado y que no quería que llegara, caminamos siete cuadras hasta el paradero donde ibas a tomar la combi que te llevaría a casa de tu amiga July, la temperatura había bajado un poco y te presté una casaca que tenía puesta para que te abrigues y unos metros antes de llegar me la devolviste. Ya en el paradero me armé de valor y puse mi brazo en tus hombros, tenías frío, que pasó a un segundo plano cuando el abrazo se concretó.
Un beso en la mejilla, la promesa de tu llamada cuando llegaras a casa de tu amiga y el "chau" indeseado.

Aquel Lunes 22 de Agosto, no fue un Lunes cualquiera, fue la primera cita, fue conocer al amor, fue empezar esta historia sin fin, esta historia de siete vidas, fue música, magia, miradas, sonrisas, vinilos, fue y aun es amor y música, magia y amor, sueños y amor, amor y alegría, amor y Mar.


jueves, 15 de marzo de 2012

Recuerdo de un Concierto Interprovincial

En el mejor de los casos podría decir que estoy jodidamente enamorado, o quizás simplemente, ahora estoy enamorado y siempre estuve jodido...

Con tus ojos dejé de buscar lo que siempre quise encontrar, con tu sonrisa mi alma baila lo q mis pies no escuchan.
Y es que el amor de repente y por sorpresa me pegó con un mazo, y aturdido me dejé llevar sin reparar en las consecuencias (amar)

Nuestro amor de guerrilla, de ideología, de música...
Este amor que nos une y dio vida al motor que da fuerza para ver más allá (MIR = LIBERTAD).
Te amo a veces no basta...

En el silencio del camino las melodías hicieron su trabajo y el tiempo, nuestro peor enemigo, empezó ensañarse en no dejarnos disfrutar, y es que desde la primera vez él fue el primer opositor o quién sabe quizá un aliado (aun no determino bien su papel, o acaso será que no quiere que lo sepamos). El viaje duró lo que demoraron en cantar 6 ó 7 músicos, entre bandas y solistas, en una suerte de festival nocturno y corto, donde tú y yo habíamos comprado los mejores asientos de la primera fila.
Rubén Blades nos cantó la introducción del Maestra Vida, terminando su presentación con la interpretación de Manuela y un abrupto corte en ella, que apuró la salida de León Gieco al escenario, el que con maestría y esa confianza de grande nos presentó a capella y mientras la banda se armaba un estremecedor Cinco Siglos Igual. No recuerdo bien el repertorio del argentino pero sí me acuerdo de La Navidad de Luis, un tema que me parece conmovedor.
Luego vino Sabina que nos deliró, aunque con tanta música y tanto tiempo sólo alcanzo a oír Con la Frente Marchita y el estremecedor Y Sin Embargo Te Quiero.
Un acento mexicano nos advirtió que el amor es bailar y ese sólo tema bastó para ver de reojo como bailabas con la melodía. Ya con la tarea realizada los Café Tacuba dejaron el escenario. Ahí nomas subieron a la tarima dos adolescentes flacos y de cabellos largos, que nos regalaban una especie de Folk-Rock que nos invitó a soñar, cuando estaban por bajar del escenario decidieron hacer un "bis" a la vez que tú con los ojos cerrados seguías soñando naturaleza, yo queriendo soñar contigo, cerré los míos también.
Así terminó la actuación de Sui Generis.
Cuando nos vimos, al despertar, pediste tímidamente "Chipi - Chipi" y la bestia García subió al escenario para tocar con furia y amor, el hit que habías pedido, y para variar, Charly se apoderó del show y siguió con La Hija de la Lágrima hasta "Fax-U" , luego y con el temor de aburrir invitó a la mejor cantora de esta parte del mundo, como solía presentarla, la Sra. Mercedes Sosa para hacer parte del disco Alta Fidelidad, y a gritos y complicidad, decirle a García que "cada cual tiene un trip en el bocho, y que aun es difícil que lleguemos a ponernos de acuerdo". Con  "La Negra" cantaron un buen atado de temas, pero nuevamente el temor de aburrir hizo que llamara a unos amigos, David, Pedrito y el gran Moro junto con el "bigote bicolor" formaron "Seru Giran"  que nos regaló un único tema, un blues, de los más lindos que escuché, sin embargo cuando la canción estaba por terminar, abruptamente se cerró el telón,  y nuestro concierto llegó al final. Obviamente cada uno tomó su camino, con la incertidumbre de saber si te volvería a ver.
En el escenario la música siguió sonando, con algunos bises de Seru, pero que ya no sonaba igual, la luz, mi luz se había ido.
La soledad de mi cama y ese frío televisor encendido, no pudieron hacerme olvidar a esa mujer que acompañó mi viaje en un concierto que jamás olvidaré, y aunque cada salida, cada viaje, es un recital distinto, ninguno podrá acercarse al primero.
Han pasado siete meses desde aquel concierto, siete meses desde esa vez que un "perdón" fue el principio de este viaje lleno de magia, de música, de amor, de sueños y proyectos, este sueño tan tuyo y tan mío.

lunes, 12 de marzo de 2012

Mi MAR, mi amor...

Hoy de pronto tuve muchas ganas de decirte que te amo, que eres la persona que le ha dado luz a mi vida, que sin ti no habría más música y todo sería ritmo simplemente, que sin ti no tendría más historias que ver, más películas que alucinar, que sin ti la vida, mi vida, sería gris.
Hoy de pronto quise no dejarte más, quise no soltar tu mano, no besarte hasta mañana, no decir "chau amor", quise no voltear para ver como te alejabas, quise que ese camino no tenga fin, quise no andar hasta casa recordando tu rostro, pensándote en cada paso, a cada segundo.
Hoy de pronto cuando ya casi llegaba a mi hogar reafirme el amor inmenso que te tengo, la necesidad de ti, el calor de tus besos, tus palabras mudas cuando quieres que termine una conversación, la pasión cuando te entregas para amar, tu sonrisa inolvidable que siempre me hace bien, mucho bien.
Hoy más que nunca sé que lo nuestro durará por 8 vidas más, sé que eres la mujer que el destino puso en mi camino para acompañarnos hasta el final del tiempo, hoy sé que todo lo que hago tiene dibujado tu rostro y que mis sueños son los tuyos.
Hoy sé que Marlene, es más que un nombre de mujer, es la mujer con la que me haré viejo, que juntos encontraremos Libertad, y sé también que eres quien mis ojos mirarán hasta el último segundo de mi vida.
Te amo a veces no basta, hoy menos, y como dice Allen "te ammo"
 

miércoles, 22 de febrero de 2012

Cosmigonón


Hace algún tiempo, poco en realidad, que no logro entenderme. De pronto me convertí en lo que más odio, de un momento a otro ha salido desde el fondo de mi ser cosas que ni yo sabía que tenía, y me da miedo, mucho miedo... a veces quiero controlarlo y no puedo, es como un monstruo que de pronto sale rompiendo mi piel y como una bestia salvaje arrasa con todo, sin importar si mata o muere, simplemente corre sin mirar a los lados, con tanta furia que da pena verme cuando llega la reseca resaca.
Le he dado vueltas, mil vueltas, nunca me había pasado algo igual, quiero responder todas mis preguntas pero no obtengo una respuesta, nulo, nada, ni una sola.
Quisiera que Kuolema venga a recogerme y me lleve, o se lleve a mi monstruo, a ver si con la muerte deja de matar las partes que me hacen bien. No puedo andar destruyendome y destruyendo a los que amo.
Quiero dormir, lo necesito, quiero romper todo, quiero salir y caminar bajo la lluvia, me necesito, te necesito...

sábado, 8 de octubre de 2011


MIR = LIBERTAD

SNM: Qué bueno saberlo… que bueno saber que ella existe para alegrar nuestras vidas… para vivirlo juntos, para luchar juntos, para reír cuando haya que hacerlo, para llorar cuando se merezca, para comer y tomar un café, para desvestirnos y amarnos más, para soñar y realizar, para correr y saltar, para jugar, para buscar y hacer nuestra LIBERTAD…­
MIR: Y… creo que juntos ya estamos escribiendo historia, con nuestras salidas, nuestras conversas, cuando tomamos café, cuando reímos sin parar, cuando caminamos sin rumbo, cuando sus dedos me acarician, cuando sus ojos me invitan al espacio y su sonrisa me inspira para seguir luchando,  luchar juntos, para construir juntos nuestros sueños, para cogerlo de la mano y emprender el camino de la vida, para forjar en la lluvia a Libertad…

(Pirateado a Marlene Dapozzo Moali)

viernes, 9 de septiembre de 2011

Marlene

Eres tú a quien buscaba cuando tenía dieciséis, 
Eres tú con quien soñaba cuando tenia veinte,
Eres tú a quien esperaba con ansias a los veinticinco,
Eres tú a quien añoraba a mis treinta...
Y hoy que estamos juntos casi a mis treinta y uno
Y te tengo y me tienes,
Hoy sé que eres tú...


viernes, 2 de septiembre de 2011

Pai de limón

La oscuridad de un viaje me mostró tu alma,
Las palabras en un monitor frío me abrió de a pocos tu corazón
Las canciones me acercaron más a tu sonrisa
Los vinilos me mostraron el rostro de la felicidad.
Tú abriste mi puerta entrecerrada, pidiendo a gritos por ti
Hoy extrañándote más que nunca quisiera que estés aquí
No sé cómo, pero ocurrió y tus labios me mostraron la libertad,
Tu libertad de ser libres y caminar de la mano...
Un pai de limón y uno de manzana se juntaron para ser felices
Y en la felicidad de su reino volaron para soñar.