martes, 16 de mayo de 2023

10 Días

 Después de la tormenta llega la calma, dicen. Hace unos días dejó de llover, pero aún sigue nublado. No sé, hay como un vacío dentro mío (es normal después de una pérdida). Quizá sea extrañar, no lo sé. 

Siempre quise saber qué se siente extrañar, a lo mejor es recordar a alguien y al girar la vista ver que no está más, y que los ojos se te llenen de lágrimas. Quién sabe.  

Ha sido un año raro, el más raro de mi vida. La vida me quitó a la mujer que más amaba y amaré en el mundo, y me dio retazos de amor como compensación. Como tirándome a la cara lo que más odio que es el amor a cuentagotas, ese que se aguanta por miedo, el que nunca fue honesto, y no porque no lo sintiera sino porque cuando veía sus ojos me decían mil cosas, pero hacía muy pocas. Puede que mi estándar del amor sea muy alto, no lo sé, pero a mí me gusta entregar todo y más, no me gusta el amor mezquino, el que te da sobras como si uno mendigara amor.  

No dudo del amor, pero sí en las formas de darlo. Como dije líneas arriba, quizá mi estándar del amor es muy alto. No lo sé.  Hoy estoy solo, pero solo de verdad, giro y no tengo a nadie que me de la mano (no por falta de amigos, ellos siempre están) pero es una soledad que nunca experimenté, quizá pasados los 40 el desamor pega más fuerte, quizá reconfirmo lo que siempre pensé de chico, que nunca encontraría a nadie que al final se quede conmigo. 

Tengo pocas ganas de hacer mis cosas, y regresé a mi refugio, al que nunca me ha abandonado (sin embargo, con los años lo hago peor). Ojo, no es un reclamo ni a la vida ni a nadie, porque al final quien decidió (bien o mal), fui yo, pero sí es una búsqueda de saber ¿por qué si el amor es universal, nuestras formas de expresarlo son tan dispares? Siento que el “quisiera” no existe cuando uno ama, porque lo hace y punto. 

Perdónenme quienes leen este mamarracho, pero es como una suerte de catarsis, un desahogo, un vómito, sacar toda la mierda que me tiene tirado en la cama pensando y dándole vueltas a lo que siento, a lo que quiero y a lo que soy, es describir un millón de imágenes que pasan a la velocidad del sonido y tratar de describirlas sin un desorden,  sin caos, es imposible.  

La vida nos da oportunidades de remediar nuestras cagadas, pero a veces por orgullo uno cierra la puerta de lo que se pudo reescribir, o continuar, depende cómo se quiera ver. Yo aprendí que el orgullo siempre te caga y, aunque demore muchas veces en hablar cuando me molesto, es más para no hacer daño que por orgulloso, tampoco negaré que aún se asoma de vez en cuando por una ventana de mi alma, pero siempre trato de remediarlo, esas son las oportunidades, creo yo.   

Amor, desamor, 40 y tantos, ojos, cuentagotas, caos, refugio, catarsis, orgullo, vida.






miércoles, 10 de abril de 2019

Ella y Él (El fin)

ÉL: Te extraño demasiado, es raro pero siento que siempre estás ahí en cada lugar, cada decisión, cada momento... Es raro...
Ella:
Él: Sabes por qué no me fui contigo? Iba a ser muy romántico, o muy caótico, o quizá simplemente muy normal, pero seguirías aquí... Aquí, conmigo.
Ella:
Él: Las cosas han cambiado... Tuve una que otra aventura, sufrí algo, pero disfruté mucho. Últimamente recuerdo bastante la última vez que hablamos en tus escaleras mientras tomábamos unas cervezas y reíamos, y todo ese jolgorio terminaba en un beso prolongado, ansiado. Un beso quizá dolido, quizá no. Un beso que sabíamos llegaría pero no sabíamos bien cuándo, en qué momento, y como todas las veces anteriores, fue mirarnos y pasó.
Ella:
Él: Te extraño. Te extraño tanto que extraño el día que no te extraño. A veces, algunas noches, me duermo pensando: ¿qué hubiese pasado si mandaba todo al carajo y me iba contigo. Si te hubiese cuidado de verdad, si hubiésemos ido por nuestra felicidad. Si hubiésemos cumplido nuestra promesa. Cómo hubiese sido, no? Es jodido estar acá, sin poder tocar fondo porque sé que puedo caer mucho más.
Falta caos en mi vida, tu caos. Falta el huracán que me desordena todo, pero que sabe llevarse lo que me hace mal, y se queda ya cansada para curar mis heridas. Me faltas.

Ella:
Él: Di algo, dime que me odias, que te jodo demasiado, que no me soportas. Dime que esto es mentira, que sigues en la casa verde, que quieres una chela. Dime que me amas, que no podemos estar lejos el uno del otro, que al final siempre volvemos al primer momento, que extrañas dormir conmigo...
Di algo, lo que sea... Pero di algo, por favor... Sálvame o llévame, pero no me dejes más.

Ella:
Él: Es tarde. No por la hora, sino porque todo es en vano. No voy a poder decirte nunca más lo que has sido para mí.
Si me hubiese ido contigo, nada de esto hubiese pasado, y seguiríamos juntos o quizá ya nos hubiéramos mandado a la mierda. Pero estarías aquí.
Al final nos separaron. La única fuerza que podía hacerlo, se envalentonó y se atrevió a separarnos. La puta madre! Tengo que hablar contigo al menos una última vez. Pero no.

El 27 toca Fito, no voy a llorar pero acompáñame, y en brillante vete con un beso.
Te amo!
Ella:

miércoles, 31 de enero de 2018

FAPR

Tu rostro de nena recostado en la almohada aun húmeda por nuestra noche apasionada, tu boca entreabierta inhalando y exhalando el mismo aire; tu cuerpo inmóvil, desnudo con la resaca del amor que se despiden de tus poros, esos que también saben disparar tu aroma. Del otro lado, yo.
Saber que estabas ahí y sin embargo no podía tocarte, no abrazarte. Estabas prohibida, aún dormida a mi lado, desnuda, con la resaca del amor, compartiendo el mismo aire… Bah! Eso ya lo dije. 

No puedo dejar de pensar “¿por qué no te puedo tocar, por qué no puedes ser mía?”

Algunos siguen resistiendo, otros cayeron y no los volveremos a ver.

En esta lucha nuestra no importa ya nada, el final se presentó antes de tiempo. Nos secuestro la libertad, la felicidad, el amor…

Y tú sigues ahí, dormida, con la boca entreabierta respirando el mismo aire que yo.

Maldigo ese mismo aire, maldigo tu sueño, maldigo al tiempo y maldigo al final.

Son las cinco y veintiséis de la mañana, las tropas, si se les puede llamar así a 40 y tantas almas en pena que se levantan para que tú despiertes, esos hombres y mujeres con sus hijos e hijas que aún creen que puedes abrir los ojos, esos que sueñan con tu nombre y sin embargo murieron buscándote, esos que te cantan a unísono y tú dormida, con tus poros que no solo saben de resacas de amor, sino también de tu aroma que enamora, que anhelamos, que gritamos:


"Una mattina mi son svegliato,
o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao ciao!
Una mattina mi son svegliato,
e ho incontrato l'invasor.

O partigiano, portami via,
o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao ciao!
O partigiano, portami via,
ché mi sento di morir.

E se io muoio da partigiano,
o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao ciao!
E se io muoio da partigiano
tu mi devi seppellir.

E seppellire lassù in montagna,
o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao ciao!
E seppellire lassù in montagna,
sotto l'ombra di un bel fior.

E le genti che passeranno
o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao ciao!
E le genti che passeranno
Mi diranno «Che bel fior!»"

«E questo è il fiore del partigiano»
o bella, ciao! bella, ciao! bella, ciao, ciao ciao!
«E questo è il fiore del partigiano
morto per la libertà!»
«E questo è il fiore del partigiano
morto per la libertà!»

Tu rostro de nena recostado en la almohada aun húmeda por nuestra noche apasionada, tu boca entreabierta inhalando y exhalando el mismo aire; tu cuerpo inmóvil, desnudo con la resaca del amor que se despiden de tus poros, esos que también saben disparar tu aroma. Del otro lado, mi cuerpo inmóvil, frío, sucio, pálido. Muerto.
Te busqué toda la vida, sabiendo que andabas a mi lado, pero nunca te encontré. Nunca te encontramos. Te secuestraron, te callaron, te violaron, te encarcelaron, y te durmieron, pero a nosotros nos mataron.
Hoy ya sin vida, espero poder hallarte, y que mis muertos perdonen por haberles arrebatado lo que yo tanto buscaba, a ti.
La libertad.



lunes, 9 de octubre de 2017

Ojos de videotape

Y de pronto todo el color cambió. El gris, regresó a mi cuarto, se sentó a la izquierda y me contó la historia de mi vida.
¡Qué vida!

Hoy, después de mucho, me siento a escribir, y aunque sin ganas, tengo que hacerlo. Es mi terapia, mi refugio (sobre todo hoy).
Dicen que cada adiós representa un nuevo comienzo, pero ¿quién nos preguntó si queremos este nuevo empezar?
¿Quién?

Tengo la tinta que llora sobre este papel gastado. Tengo en mi cabeza tu rostro, tus labios, tu sonrisa, tus palabras, tu pelo, tu olor, tu piel, tus ojos...
¡Tus ojos!

Tengo también esta mierda en mi mente, mi razón (la puta razón), esa sensación de querer protegerte de todo mal. Tengo ganas que estés acá, que no te hayas ido, de abrazarte, besarte y decir: "Te quiero, y siempre serás mi bonita".
Tengo ganas de escaparnos y mandar todo y a todos a la mierda (como en las películas).
Tengo ganas del último abrazo, ese abrazo que nos fundió en un solo ser.
Tengo ganas de no dejarte...
Pero, ya ves, a veces adiós representa un nuevo comienzo.


 

lunes, 24 de abril de 2017

La Bohème

Y de pronto ella
Tan linda como ayer
Tan impredecible como la primera vez.

Nuestros cuerpos cambiaron un poco, pero sigues igual de linda. Es curioso volver a verte en el mismo lugar por el que solíamos andar, y que todo alrededor sea tan extraño. Nuestro café no existe más, ese lugar pequeño que guardaba nuestros secretos, esos primeros besos y el primer “te quiero”.
“¿Te acuerdas cuando caminábamos en la noche a la orilla del mar?”, me preguntabas, yo en silencio asentía, no podía dejar de mirar el horizonte, ese que alguna vez se trago mi tiempo.
Nuestros caminos, como siempre están separados, pero van en líneas paralelas, y quién sabe en algún momento esas líneas se junten en algún punto en el infinito.

Te quiero piojita!


domingo, 30 de octubre de 2016

ACD

Un sábado cualquiera, en mi café favorito. De pronto, entre el montón de cabezas que andan pensando en nada, o en todo, te veo llegar. Me hago el desentendido y te esquivo hasta que volteas y me sonríes. ¿Sabes una cosa? tienes la sonrisa más hermosa que jamás vi. Me miras y me dices "hola!" siempre sonriendo y mirándome fijo a los ojos. No aguanto y lo primero que hago es ver tus labios y tu sonrisa inolvidable. "Hola", respondo como si no me importara nada, disimulando ese querer besarte y agarrarte de la mano y zafar de ahí, o quizá decirte que te sientes conmigo a tomar un café.
Sentía tu mirada, después de diez minutos, a los quince no aguanté y te miré, me sonreíste y te sonreí. No sé cuántas veces se repitió esa escena, pero la disfrutaba en demasía.
No quiero irme, me decía. Pero tomar 4 tazas de café era un exceso.
Pedí la cuenta, y con gracia, y entre broma y verdad, me dijiste: "me das el ruc, y todos los datos... y el teléfono también."
Al final el abrazo que no queríamos que se acabe, un beso en la mejilla y un "chau". No sin antes tu, "gracias por venir" :)
Mi café favorito, contigo se convierte en mi café perfectamente imperfecto.

domingo, 18 de septiembre de 2016

Martina

No sé qué , qué hago acá, qué es esta gente.
Qué soy.
Cómo me comporto... Estás, sólo estás, estás.
Como yo también pero ¡vos estás!
Te puteo, forro, pelotudo.
Para que me odies, o si queres me ames.
Si me odias, echame todo ese impulso
así me rehuso de lo que mi alma quiere.
Odiame por favor.
Así no te llevo.
Si no ámame, y llévame para que te lleve.
El domingo ya pasó, ya morimos.
Ahora a sentirnos bien.

Y de pronto la chiquilina me alegra el domingo, lunes para ella.

Gracias Martina por este primer regalo adelantado.

P.D.: Es verdad que me gusta mucho lo que escribes y como escribes.