martes, 14 de octubre de 2008

Joaquin (uno a uno)


Sentado solo se encuentra Joaquín en un parque de la ciudad, pensando en aquellas diferencias q nos hacen más hombres y menos humanos, hacía apenas unos minutos vio pasar un lujoso Audi A4, "wow", pensó. Después de un rato se incorporó y se hecho a caminar (siempre le gusto hacerlo, y más aún si hay un poco de música y suficientes cigarrillos para el camino), calles van, calles vienen, personas que apuran el paso para ganarle a la lluvia que se avecina, perros en la calle vagan como esos autos con sus luces amarillas iluminan el asfalto. Voltea por aun calle y se queda pensando en aquel tipo del Audi, "qué comerá, mínimo usará Dior, deberá comer en lugares acomodados, esos sitios donde te sirven poquito, pero que sirve para aparentar cierta alcurnia, para impresionar a la mujer a quien invitó a cenar... Ja! banalidades que a veces nos hacen feliz..."

Cruzó la calle y siguió de frente hasta la siguiente esquina, giró a la izquierda y entro en una avenida no muy transitada, más bien un poco desierta digamos, había algo de basura tirada en las veredas, las primeras gotas de lluvia se asomaban, "es mejor apurar el paso" - pensó - De pronto una silueta que se movía entre la basura llamó su atención y es que no era necesariamente la figura de algún animal buscando un poco de comida, este ser caminaba en dos patas, y hurgaba con sus manos sucias entre bolsas rotas y papeles q contienen las noticias del día, y otros la comida que eliminó algún tipo. "No debe tener más de 10 años", estaba descalzo y en verdad creo no necesitaba de zapatos, las plantas de sus pies parecían duras suelas, el cabello duro y sucio, los ojos creo eran lo único blanco que tenía.

Prendió un cigarrillo y volvió a voltear la calle, paradojas de la vida hacía menos de 5 minutos el lujo y la ostentación se paseaban en un Audi, el caviar, el buen vino, los Ermenegildo Zegna, se burlaban de aquel pequeño, ¿dónde dormirá, tendrá casa, tendrá padres?, ¿desde cuándo caminará solo por las calles buscando entre la basura algo para no morir de hambre?, esas suelas callosas de sus pies se han debido formar a punta de sangre y ampollas, su mirada que exclama ayuda y recelo se robó su niñez. Debería estar jugando con otros niños de su edad o ir a la escuela y estar haciendo las tareas.

Que ironía los de frac van por las calles jactándose de su alcurnia, su clase, haciendo gala de su charm, con su Rolex en la muñeca, siempre apurados por que la agenda está cargada. Con las sirvientas cuidando a los niños (el trabajo es más importante, cuando crezcan lo entenderán).

Pensando en la chica que conoció el fin de semana pasado y regalándole rosas y chocolates, quién sabe a lo mejor resulta ser una nuevo affair, de hecho éste va a ser mejor que el anterior... uy! mañana es mi aniversario de bodas, y no hice las reservaciones aún. Bah! no hay problema llamo a mi secretaria y ella se las arregla para encontrar un lugar lindo.

La lluvia ya era una realidad y Joaquín andaba por las calles todo mojado, pero sin señales de frío o reacción alguna por su húmeda situación, pensaba y no dejaba de dar vueltas a esa dramatización real. Un cigarrillo más para aguantar las dos cuadras que faltan caminar, saluda al vecino (un viejo poco discreto, con mirada de buena persona), bota la colilla y entra a su casa, aún pensando en aquel niño, hubiese hecho algo, de repente si le daba unas monedas... o quizás algo que comer, hubiese hecho algo, pero no lo hice. Quizás no tenga la cantidad de dinero o la clase que aquel tipo del Audi, pero me comporté igual, indiferente ante la mirada y la desesperación de aquella pobre almita que registraba la basura, pero, qué puedo hacer, qué se puede hacer, son tantos y nadie se detiene a pensar en ellos, están solos viviendo en el infierno, padeciendo su pobreza, sobreviviendo en un mundo donde importa solamente el dinero, sin dinero no eres nadie, dicen.

Es verdad cada vez somos más hombres y menos humanos, ¿cuándo se volvió pobre el pobre, y cuándo el rico tuvo dinero?, ¿cuándo se perdió el interés por ayudar y por tratar de salvar al que se está cayendo?, que poca cosa valemos!

Sé que ese niño sufre y no le gusta su vida, sé que el mundo no va a cambiar, sé que mañana no me voy a acordar más de aquel chiquillo con sus pies descalzos y su cara negra, y que intentaré no pasar nuevamente por aquella calle, para no sentirme mal (excusa para no ayudar).

Creo que todos alguna vez hemos pasado por lo que hoy le tocó vivir a mi buen amigo Joaquín, siempre vemos gente pobre en las calles niños, viejos, mujeres con sus hijos caminando bajo la lluvia, y del otro lado de la vereda, autos de lujo, joyas, mujeres y hombres que salen de los centros comerciales con sus cien bolsas llenas de porquerías que nos alegran la vida. Hasta cuándo el mundo girará al compás de ese trozo de papel que te da cierto nivel, que te hace alguien, que te da "felicidad", hasta cuándo el hombre seguirá siendo la mascota de su propio dinero.

Ésta es la vida, éste el presente, el hoy. Pero mañana... acaso mañana será como yo lo imagino, o será un mundo feliz...

1 comentario:

Cathy Pazos dijo...

Creo que nosotros mismos creamos nuestro mundo con las decisiones que tomamos, crecemos o nos estancamos, si naciste en la miseria no tienes por que conformarte y quedarte en ella, si naciste en cuna de hora es tu corazón el que no debe conformarse...